El presidente Javier Milei anunció este jueves que vetará la ley sancionada por el Senado que establece un aumento del 7,2% para las jubilaciones y contempla, además, la declaración de emergencia en discapacidad. Desde un acto en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el mandatario fue tajante: “Vamos a vetar. Y si el veto se cae, lo vamos a judicializar”.
Durante su exposición, Milei volvió a cargar contra la clase política, sin nombrar directamente a senadores ni gobernadores, pero apuntando con claridad contra quienes impulsaron y votaron la medida: “Nada de esto que está pasando nos sorprende. Estamos preparados para esto y sabemos que vamos a ser exitosos. Lo que pasó hoy, ya lo sabíamos ayer”.
El Presidente enmarcó la aprobación legislativa como parte de una estrategia política de desgaste: “Esto es un acto de desesperación porque saben que en octubre la libertad arrasa. A la luz de lo que pasó hoy, apuesto 100 mil a 1 a que todos saben lo que voy a hacer”.
Advertencia judicial y defensa del ajuste
Milei reiteró que, si el veto es rechazado por el Congreso, recurrirá al Poder Judicial. Aun así, minimizó el impacto potencial de la medida: “Aún si se diera el peor de los casos y la Justicia tuviera un acto de celeridad, el daño sería mínimo. Sería una mancha de dos meses, que el 11 de diciembre la vamos a revertir”.
El mandatario reafirmó su compromiso con el ajuste y el equilibrio fiscal, que considera innegociables: “La política del superávit fiscal es permanente”, sostuvo.
El conflicto por las jubilaciones y la moratoria
La ley aprobada este jueves en el Senado, con 52 votos a favor, sin rechazos y 4 abstenciones, representó un revés político para el oficialismo. La Libertad Avanza no participó de la votación. El proyecto incluye no solo una suba de haberes jubilatorios, sino también la restitución de la moratoria previsional y la emergencia en discapacidad.
Desde el oficialismo alegan que se trata de una iniciativa “fiscalmente irresponsable” que comprometería los esfuerzos de ajuste del Gobierno. La oposición, en cambio, defendió la medida como una reparación mínima frente al deterioro del poder adquisitivo de los jubilados.
Con su anuncio, Milei deja en claro que no dará marcha atrás con su plan de ajuste, aunque para ello deba enfrentar al Congreso y eventualmente a la Justicia. En su visión, todo es parte de una guerra política que tiene fecha de final: octubre



