Amaicha del Valle vivió una jornada de profunda emoción y tradición en la 77ª edición de la Fiesta Nacional de la Pachamama, una de las festividades más importantes de los Valles Calchaquíes, que honra a la Madre Tierra. La celebración fue una manifestación cultural cargada de rituales, música, danzas y ofrendas, en la que miles de visitantes pudieron vivir la riqueza ancestral del pueblo.
El evento comenzó con la ceremonia de renovación de la Pachamama, un acto tradicional en el que la comunidad reafirma su vínculo con la naturaleza y sus orígenes. En esta ocasión, el comisionado comunal, Paul Caillou, tomó un rol protagónico al realizar una ofrenda en agradecimiento a la Madre Tierra. «Compartamos entre todos, unidos, que el día se presta», expresó, dirigiéndose a los presentes, tanto turistas como pobladores, invitándolos a disfrutar de la celebración en armonía.


Una de las grandes emociones de la jornada fue la elección de la nueva Pachamama 2025: María Eva Pastrana de Arreguez, de 74 años, quien asumirá el rol de representante de la sabiduría y la fuerza de los pueblos originarios de la región. «Es un honor representar a la Madre Tierra. Agradezco a todos por la oportunidad», declaró Pastrana de Arreguez, emocionada por la distinción. La ceremonia también marcó la despedida de la Pachamama saliente, Sofía Colque, quien expresó su gratitud por haber vivido esta experiencia única. «Me llena de alegría ver a tanta gente reunida», señaló visiblemente conmovida.

El evento también contó con la presencia del ministro del Interior de la provincia, Darío Monteros, quien anunció una reunión para la próxima semana con el cacique, el Consejo de Ancianos y representantes institucionales del departamento, con el fin de atender las necesidades de la comunidad de Amaicha del Valle. «Hagamos una primera reunión para que el gobierno se ponga a disposición y vea los distintos requerimientos que tiene esta comunidad», expresó Monteros.
La fiesta se extendió con danzas folclóricas, música tradicional, coplas y una feria de artesanías, en un ambiente de camaradería y celebración. Muchos turistas, como Virginia Ibáñez, de 18 años, y Soledad Vega, de 31, aprovecharon la oportunidad para conocer de cerca la tradición y el folclore de los Valles Calchaquíes. «Es una experiencia inolvidable», comentó Virginia, mientras que Soledad destacó lo especial de cada edición del evento.
Este acto ancestral, que conecta a los pueblos originarios con la Madre Tierra, no solo representa un homenaje a la Pachamama, sino que también reafirma el compromiso de la comunidad de Amaicha del Valle con la conservación de sus costumbres y la transmisión de su cultura a las nuevas generaciones.



