El presidente de los Estados Unidos de Amercica, Donald Trump firmó este martes un decreto que prohíbe los procedimientos médicos para menores que involucren intervenciones químicas y quirúrgicas destinadas a modificar su sexo o género.
El decreto establece que «Estados Unidos no financiará, patrocinará, promoverá, asistirá o apoyará la llamada ‘transición’ de un niño de un sexo a otro» y ordena el cumplimiento estricto de todas las leyes que restrinjan estas prácticas.
Un cambio en la política de salud
La medicina y la cirugía pueden ser parte de la llamada atención de afirmación de género, pero los estándares internacionales no recomiendan intervenciones médicas o quirúrgicas antes de la pubertad. Incluso en adolescentes mayores y adultos, las cirugías de afirmación de género son relativamente raras, según estudios científicos.
El decreto también ordena que las agencias federales dejen de seguir las directrices de la Asociación Profesional Mundial para la Salud Transgénero (WPATH), argumentando que carecen de credibilidad científica. Sin embargo, estas directrices son reconocidas como el estándar mundial en la atención de afirmación de género.
Respaldo de la comunidad médica
Las principales asociaciones médicas de EE.UU., como la Asociación Médica Estadounidense y la Academia Estadounidense de Pediatría, han defendido la atención de afirmación de género, considerándola un tratamiento basado en evidencia científica que puede salvar vidas. La práctica puede incluir desde apoyo psicológico hasta tratamientos hormonales en algunos casos específicos.
En Estados Unidos, 26 estados ya han aprobado prohibiciones sobre la atención médica de afirmación de género para niños y adolescentes transgénero, según un análisis del Movement Advancement Project.
Con esta medida, el gobierno de Trump refuerza su postura en las políticas de identidad de género, en línea con otras iniciativas recientes, como la prohibición de que personas transgénero sirvan en las Fuerzas Armadas.


