El Gobierno argentino ha comenzado a desplegar 300 agentes de seguridad en la zona de la Triple Frontera, ubicada en el límite entre Argentina, Paraguay y Brasil, con el objetivo de fortalecer el control en esta región clave. La medida se implementa tras un reciente enfrentamiento con una organización criminal vinculada al narcotráfico, que dejó a un suboficial herido.
Desde la Casa Rosada aseguran que el sector fronterizo presenta muchas filtraciones y se necesita reforzar los controles para prevenir actividades ilícitas que comprometan la seguridad nacional. En este contexto, el despliegue de fuerzas de seguridad incluye efectivos de Gendarmería Nacional, Prefectura, Policía Federal y Policía de Seguridad Aeroportuaria, quienes iniciarán el operativo en la ciudad de Bernardo de Irigoyen y se extenderán a Puerto Iguazú.
Posible participación de las Fuerzas Armadas
Además del refuerzo con 300 agentes de seguridad, el Gobierno evalúa la participación de las Fuerzas Armadas en el operativo fronterizo. «Es una alta posibilidad que las fuerzas se sumen. Los decretos que sacamos en los últimos meses lo permiten. Estamos evaluando los detalles», explicaron fuentes oficiales.
A través del decreto 1112/24, el Ejecutivo le otorgó nuevas atribuciones a las Fuerzas Armadas, habilitándolas a intervenir en la lucha contra organizaciones criminales no estatales, como grupos terroristas. La reforma de seguridad nacional que está trabajando el Gobierno también ampliaría el marco de acción de las fuerzas en este sentido.
Lucha contra el narcotráfico y fortalecimiento de la cooperación internacional
La medida llega tras un incidente grave ocurrido en la provincia de Misiones, donde un destacamento de la Unidad Regional III de Eldorado sufrió el robo de armas, incluyendo fusiles FAL y escopetas calibre 12-70, y el asesinato de un oficial. El Gobierno busca contrarrestar el poder de las organizaciones narcotraficantes que operan en la zona, donde los controles y la cooperación internacional juegan un papel crucial.
En este marco, las autoridades están trabajando en estrecha colaboración con las agencias de inteligencia y seguridad de Brasil y Paraguay para prevenir filtraciones de bandas criminales. La cooperación en la frontera norte con Bolivia también está siendo fortalecida, donde se está llevando a cabo la construcción de un alambrado de 200 metros en Aguas Blancas, Salta.
Reformas migratorias y medidas de seguridad adicionales
En paralelo, el Gobierno está promoviendo una reforma migratoria que modifica la Ley de Migraciones (25.871), buscando reducir la entrega de residencias a extranjeros y controlar más estrictamente la llegada de inmigrantes ilegales al país. Esta reforma es parte de una política restrictiva que busca evitar la instalación de «enemigos extranjeros» en territorio argentino.
El Ejecutivo también trabaja en medidas adicionales para prevenir la infiltración de grupos criminales en el país, considerando que la frontera argentina presenta una serie de desafíos que requieren una respuesta integral y coordinada entre las fuerzas nacionales e internacionales.
Con estos operativos y reformas en marcha, el Gobierno argentino refuerza su estrategia de seguridad y lucha contra el narcotráfico en una de las zonas más sensibles del país.



