El presidente Javier Milei participará este lunes por la noche de la tradicional vigilia del Día de la Independencia en la Casa Histórica de Tucumán, en un acto cargado de simbolismo político por el primer aniversario del frustrado Pacto de Mayo y el clima de tensión con las provincias.
La llegada del mandatario está prevista para las 22:00 al aeropuerto Benjamín Matienzo, desde donde se dirigirá al centro de San Miguel de Tucumán. Allí encabezará el acto oficial que comenzará minutos antes de la medianoche, acompañado por el gobernador Osvaldo Jaldo y autoridades nacionales.
La convocatoria, que coincide con el 208° aniversario de la declaración de la independencia argentina, se da en un escenario complejo para el Gobierno Nacional, marcado por cuestionamientos de los gobernadores a las políticas de ajuste, el recorte de fondos coparticipables y la falta de consensos con las provincias.
Desde la Casa Rosada se enviaron invitaciones a todos los mandatarios provinciales, aunque hasta el momento no hay confirmación plena sobre el número de asistentes. La presencia o la ausencia de algunos de ellos será interpretada como una señal política directa hacia la gestión de Milei.
Tras el acto de la vigilia, el jefe de Estado tiene previsto regresar a Buenos Aires, sin participar de las actividades del 9 de julio programadas por la Provincia, que incluirán el desfile cívico-militar al mediodía en Plaza Independencia.
Se trata del segundo año consecutivo en que Milei elige Tucumán para dar un mensaje nacional durante la fecha patria. Sin embargo, a diferencia de 2024 —cuando se anunció el ya desactivado Pacto de Mayo—, el contexto político actual se presenta más ríspido, sin acuerdos a la vista y con varios gobernadores marcando distancia de la Casa Rosada.



