En una sorpresiva conferencia de prensa, el vocero presidencial Manuel Adorni confirmó este viernes el cierre definitivo de la Dirección Nacional de Vialidad, junto con la Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad Vial y la Agencia Nacional de Seguridad Vial. El anuncio se enmarcó en un mensaje político contra lo que el Gobierno considera el “símbolo de la corrupción en la obra pública”.
“Es un acta de defunción a la corrupción de la obra pública, y la firmó el presidente de la Nación”, sentenció Adorni, al tiempo que proyectó un video que repasaba las irregularidades reveladas en la causa Vialidad, por la que la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner fue condenada a seis años de prisión.
El cierre fue dispuesto mediante un decreto que se publicará en las próximas horas, en uso de las facultades delegadas que el presidente Javier Milei ejerció durante su primer año de gestión y que vencen este sábado. Según el Gobierno, esta decisión generará un ahorro fiscal de al menos 100 millones de dólares anuales.
Nueva estructura de transporte y licitaciones
Adorni informó que parte de las competencias de la disuelta Vialidad Nacional serán absorbidas por una nueva entidad: la Agencia de Controles y Servicios Públicos del Transporte, que reemplazará a la actual CNRT. Además, se anunció la apertura a licitación de más de 9.000 kilómetros de rutas para su concesión al sector privado.
“El objetivo es optimizar el mantenimiento de las rutas, con más eficiencia, transparencia y participación privada”, detalló el vocero.
Críticas al “sobredimensionamiento” del organismo
Desde Casa Rosada difundieron un informe que justifica el cierre de Vialidad Nacional por “altos costos operativos, baja eficiencia y estructuras jerárquicas infladas”. Según el documento, el organismo cuenta con 5.184 empleados, de los cuales solo un tercio realiza tareas operativas en territorio. El resto se desempeña en funciones administrativas o técnicas.
También se apuntó contra “prácticas sindicales heredadas”, denunciando que una dirigente del gremio vial, junto con su esposo, sus dos hijas y su yerno, figuran en la nómina del organismo.
Defensa de las facultades delegadas
En la misma conferencia, Adorni defendió el uso de las facultades delegadas por parte de Milei. “Se usaron para generar alivio fiscal, no para acumular poder ni imponer restricciones. Por primera vez en años, no se prorrogaron ni abusaron. Se respetaron los plazos”, afirmó.
Según el vocero, los 65 decretos emitidos bajo estas facultades habrían generado un ahorro total de 2.000 millones de dólares para el Estado Nacional.
Con esta decisión, el Gobierno refuerza su discurso de ajuste, achicamiento del Estado y lucha contra lo que califica como “estructuras de la casta”. La eliminación de Vialidad Nacional marca un nuevo capítulo en su ofensiva contra organismos históricos de la administración pública.



