Además de que la economía en general retrocede por la recesión, las condiciones económicas empeoran en términos relativos para las personas de menores ingresos en relación a los que más ganan, por eso se resiente la distribución del ingreso.
El fuerte aumento de la pobreza y la indigencia este año respecto del 2023 se dio en un contexto de crecimiento de la desigualdad económica. El coeficiente de Gini, que mide la distribución del ingreso, siendo 0 un valor que describe una igualdad absoluta y 1 una desigualdad total, se ubicó en el segundo trimestre en 0,436, mientras que en el mismo período de 2023 era de 0,417.


