La Municipalidad de San Miguel de Tucumán habilitó este miércoles a la mañana media calzada para la circulación de vehículos livianos en calle Mendoza al 200, en el tramo donde desde hace varias semanas se mantiene un operativo preventivo debido al riesgo de derrumbe de un edificio ubicado en esa cuadra.
La decisión fue adoptada luego de los avances registrados en las tareas de apuntalamiento de la estructura y de los resultados de los estudios técnicos realizados para evaluar la estabilidad del inmueble y del terreno afectado.
El secretario de Obras Públicas, Claudio Bravo, explicó que la medida se tomó “en función de las auditorías que realizaron los estructuralistas de la Dirección de Catastro y del informe presentado por los propietarios del inmueble, donde se observa una mejora en el estado de la cimentación”.
Si bien el tránsito peatonal por la zona se encuentra habilitado desde el pasado 23 de abril, el Municipio resolvió avanzar ahora con la apertura parcial de la circulación vehicular con el objetivo de reducir el impacto que el corte total generó sobre una de las arterias más transitadas del microcentro, garantizando al mismo tiempo las condiciones de seguridad necesarias.
En el lugar trabajan de manera coordinada distintas áreas municipales, entre ellas la Secretaría de Obras Públicas y la Dirección de Catastro y Edificación, junto con profesionales contratados por los propietarios del edificio para supervisar y ejecutar las tareas de refuerzo estructural.
Bravo recordó que el problema se originó por “la rotura de los desagües pluviales internos del hotel y posteriormente por una pérdida en la conexión de agua domiciliaria, lo que generó una gran oquedad debajo del edificio”. Según detalló, una vez solucionadas esas fallas, “se exigió el apuntalamiento del inmueble, se colocaron testigos de yeso para controlar si los asentamientos continuaban y, afortunadamente, comprobamos que la estructura se estabilizó”.
El funcionario señaló que la circulación estará restringida únicamente a vehículos livianos. “Vamos a señalizar y reforzar los controles para evitar el tránsito pesado, ya que todavía existen cuestiones vinculadas al tendido de cables y debemos mantener todas las precauciones necesarias”, indicó.
Respecto del futuro del inmueble, Bravo precisó que serán los propietarios quienes deberán definir los pasos a seguir. “Tendrán que evaluar, en función de los estudios de suelo y de cimentación, si recuperan el edificio y qué intervención realizarán”, sostuvo. Además, estimó que “en aproximadamente 15 días podríamos tener un panorama más claro para decidir cuándo se habilitará totalmente la calle”.




