La comisión especial encargada de la reforma del Código de Planeamiento Urbano de San Miguel de Tucumán realizó este martes su segunda audiencia pública, en la que recibió los aportes de representantes del sector privado con el objetivo de avanzar en la redacción de una nueva normativa que regirá el desarrollo de la ciudad en las próximas décadas.
La reunión se llevó a cabo en el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán y contó con la participación de concejales, funcionarios municipales, vecinos, organizaciones civiles, profesionales independientes, instituciones académicas y entidades técnicas. En esta oportunidad, expusieron representantes de la Cámara de Empresas de la Construcción Privada de Tucumán y del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Tucumán.
El coordinador del equipo técnico municipal encargado del proyecto, Luis Lobo Chaklián, destacó que esta instancia forma parte de un proceso participativo compuesto por siete audiencias públicas. “Recibimos la ponencia de dos instituciones que dieron un pantallazo sobre cómo ven la ciudad y cuáles serían los aportes que se pueden hacer”, explicó.
Lobo Chaklián remarcó que el objetivo es construir una herramienta consensuada para definir el modelo urbano de la capital tucumana. “A partir de la modificación del código, vamos a poder definir la ciudad que queremos hacer de manera participativa y consensuada”, afirmó.
El funcionario explicó que la propuesta incorpora una visión metropolitana que excede los límites de la capital. “No podemos considerar únicamente San Miguel de Tucumán sin incorporar todos los municipios vecinos”, señaló.
También indicó que el nuevo texto pondrá el foco en el cuidado del medio ambiente, la preservación del patrimonio, la creación de nuevas centralidades, la consolidación de una ciudad inteligente y el equilibrio entre infraestructura y servicios. “Todos estos puntos tienen un marco muy interesante para actualizar el código y dar una mejor calidad de vida en cada uno de los lugares”, sostuvo.




