La Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, celebrada este jueves en el Palacio San Martín de Buenos Aires bajo la presidencia de Javier Milei, concluyó con un comunicado conjunto en el que los líderes del bloque regional consensuaron una serie de lineamientos comunes sobre integración económica, cooperación penal, seguridad regional y fortalecimiento democrático. La propuesta argentina de incluir una condena al régimen venezolano fue finalmente descartada.
El documento reafirmó el compromiso de los Estados parte con el Protocolo de Ushuaia, que establece como condición la vigencia plena del Estado de Derecho y las instituciones democráticas. Los mandatarios manifestaron su voluntad de proteger los derechos humanos, garantizar la libertad de expresión, profundizar el multilateralismo, y mantener al Mercosur como una región de paz, libre de armas de destrucción masiva.
Crimen organizado: el bloque avanza hacia una agencia regional
Uno de los puntos destacados fue la aprobación de un protocolo para crear un Grupo de Trabajo Especializado en la lucha contra el crimen organizado transnacional, que podría derivar en la conformación de una Agencia del Mercosur contra el Crimen Organizado.
También se firmó una declaración sobre cooperación penal internacional y uso de tecnología, y se avanzó en la ampliación del SISME (Sistema de Intercambio de Información de Seguridad del Mercosur), que ahora incluirá más datos sobre delitos graves, restricciones a eventos deportivos y registros de armas.
Con vistas al Mundial FIFA 2030, que tendrá sedes en países del Cono Sur, los presidentes actualizaron los acuerdos de seguridad para grandes eventos.
Migración, justicia y asistencia humanitaria
En materia migratoria, se impulsó un mecanismo de intercambio de información regional y se fortalecieron los controles fronterizos, especialmente a través de cooperación policial.
El documento también incluye compromisos para simplificar el acceso a la justicia mediante herramientas digitales y coordinar esfuerzos en gestión de riesgos y desastres, aplicando una guía común de actuación humanitaria.
Educación, cultura e inteligencia artificial
La agenda educativa propuso reducir las brechas de alfabetización y avanzar en la modernización del sistema ARCU-SUR, de acreditación universitaria regional. En el campo cultural, los países acordaron impulsar mecanismos de preservación del patrimonio, promover la producción cultural y explorar aplicaciones de inteligencia artificial en el sector.
En un gesto regionalista, el comunicado expresó el respaldo de los Estados parte a la idea de que un latinoamericano o caribeño ocupe la Secretaría General de la ONU, cargo que será renovado en 2026. Desde 1946, sólo un latinoamericano lo ha ocupado: el peruano Javier Pérez de Cuéllar (1982-1991).
Pese al intento del gobierno argentino de incluir una condena explícita al régimen de Nicolás Maduro, el documento final omitió cualquier mención a Venezuela, revelando las tensiones internas entre los países miembros respecto a este punto.
Balance y futuro
La cumbre concluyó con el traspaso de la presidencia pro tempore a Brasil, donde Lula da Silva anticipó que su gestión priorizará la lucha contra el cambio climático, la revisión de aranceles y el impulso a mayores niveles de inclusión social. Su postura marca un contraste con las líneas generales del actual gobierno argentino en política exterior.
Argentina fue reconocida por la organización del evento y, aunque no logró imponer todos sus planteos, el encuentro dejó como saldo avances concretos en seguridad, cooperación institucional y fortalecimiento de la integración regional.



