La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner rompió el silencio político este jueves con un mensaje cargado de definiciones. A través de su cuenta de X, agradeció la visita del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a su domicilio en Constitución, donde cumple prisión domiciliaria, y lanzó duras críticas al gobierno de Javier Milei, al que acusó de “deriva autoritaria” y de ejecutar un “experimento continental”.
El encuentro entre ambos líderes, que duró poco menos de una hora, fue coordinado entre la Cancillería argentina, el gobierno brasileño y la Justicia, que autorizó la visita formalmente. “Lula también fue perseguido, también le hicieron lawfare hasta meterlo preso. No pudieron callarlo. Volvió con el voto del pueblo brasileño y la frente en alto”, escribió la exmandataria.
La expresidenta aseguró que la visita del líder brasileño “fue mucho más que un gesto personal: fue un acto político de solidaridad”. Lula se había expresado en otras oportunidades en defensa de Cristina Kirchner frente a los fallos judiciales en su contra, y esta visita refuerza ese respaldo público.
Acusaciones al Poder Judicial y críticas al Gobierno
Cristina Kirchner reiteró que su detención domiciliaria responde a una persecución judicial: “Estoy detenida por decisión de un Poder Judicial que hace tiempo dejó de disimular su subordinación política”, afirmó.
También cuestionó al Gobierno por sus medidas represivas y apuntó contra la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, por la detención de militantes en manifestaciones recientes. “Todas ellas mujeres, jóvenes y militantes. Lo hizo a pedido de José Luis Espert, para quien sus opositores solo merecen ‘cárcel o bala’”, denunció.
En su mensaje, CFK vinculó esas acciones con lo que definió como un “terrorismo de baja intensidad” y advirtió que “los ojos del mundo están viendo con atención” lo que sucede en la Argentina.
Advertencia sobre libertades públicas
Kirchner también alertó sobre las iniciativas del Gobierno que, según su mirada, restringen las libertades individuales: “Bullrich quiere que la Policía Federal pueda vigilar lo que la gente pone en redes sociales sin orden judicial (…) ¿Te quejás de cómo va el país? ¿Te burlás del oficialismo en una red social? Entonces, tal vez la policía llame a tu puerta”, advirtió, en tono crítico.
Una postura opositora activa
El mensaje de Cristina Kirchner se inscribe en un contexto de creciente tensión política entre el oficialismo y los sectores opositores, tras la aprobación de la Ley Bases y el despliegue policial en el Congreso el pasado 12 de junio. Su declaración pública junto a Lula, con quien comparte una historia común de persecución judicial según denuncian sus entornos, busca reposicionarla como una figura activa en el escenario regional y en la disputa por el relato democrático en Argentina.
La visita del mandatario brasileño no sólo sumó un gesto de apoyo personal, sino que también se tradujo en un mensaje político directo hacia la Casa Rosada, que por ahora no emitió declaraciones sobre el encuentro.



