La inteligencia artificial se abre paso en la medicina preventiva con una herramienta española capaz de detectar el riesgo de infarto e ictus a través de una imagen de la retina. Se trata de Aitheroscope, una solución desarrollada por la empresa madrileña Horus ML que analiza el fondo del ojo para identificar señales asociadas a la aterosclerosis, una acumulación de placas de colesterol en las arterias que puede pasar desapercibida durante años. En España, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principales causas de mortalidad, responsables de una de cada cuatro muertes, lo que refuerza la importancia de este tipo de avances en prevención.
Detectar ictus con la retina
Esta innovadora herramienta ya funciona en 18 centros madrileños y ha sido probada con éxito en un millar de pacientes del Hospital Infanta Leonor. Su principal ventaja es que permite realizar un primer cribado cardiovascular de forma sencilla, rápida y no invasiva. Basta una retinografía, similar a la que se realiza en una óptica, para obtener una evaluación en apenas unos segundos. En España, las enfermedades cardiovasculares están detrás de una de cada cuatro muertes.
Según sus responsables, la herramienta puede detectar hasta el 95% de los pacientes con esta patología y ayudar a identificar a personas que, pese a no presentar síntomas, podrían estar en riesgo. Esto resulta especialmente relevante, ya que una parte importante de los infartos se producen en pacientes que previamente habían sido considerados de bajo riesgo cardiovascular.
Aitheroscope no sustituye al diagnóstico médico, pero sí puede servir como una primera alerta para decidir qué pacientes necesitan pruebas más específicas, como una ecografía vascular. Además, al poder utilizarse en atención primaria, abre la puerta a realizar cribados de mayor alcance y a actuar antes de que se produzca un evento cardiovascular.
Reforzar la medicina preventiva
El avance supone una buena noticia para la prevención sanitaria. En España, las enfermedades cardiovasculares están detrás de una de cada cuatro muertes, por lo que herramientas como esta pueden convertirse en grandes aliadas para detectar riesgos a tiempo, mejorar el seguimiento de los pacientes y contribuir a salvar vidas.
Además, sus impulsores destacan que esta tecnología puede ser especialmente útil en personas que no presentan síntomas ni factores de riesgo evidentes, pero que podrían estar desarrollando alteraciones vasculares de forma silenciosa. Al tratarse de una prueba rápida, accesible y sin molestias para el paciente, su incorporación a revisiones rutinarias permitiría reforzar la medicina preventiva y avanzar hacia un modelo sanitario más proactivo, centrado en detectar los problemas antes de que aparezcan sus consecuencias más graves.



