San Miguel de Tucumán dio un paso clave en materia de inclusión y salud pública. Desde este martes funciona en la ciudad el Centro Integral Municipal de Tartamudez (CIMT), un espacio gratuito dedicado a la detección temprana y abordaje integral de la disfluencia. La flamante institución, ubicada en calle Catamarca 411, fue inaugurada por la intendenta Rossana Chahla, quien reafirmó su compromiso con las políticas sanitarias inclusivas.
Un centro pionero y accesible para todas las familias
El CIMT funcionará de lunes a viernes, de 8 a 18 horas, y brindará atención a personas desde los 2 hasta los 99 años, sin distinción entre quienes tienen obra social y quienes no. El abordaje será integral, con un equipo interdisciplinario compuesto por fonoaudiólogos, psicólogos, terapistas ocupacionales y psicopedagogos, lo que permitirá ofrecer terapias personalizadas tanto para los pacientes como para sus familias.
“Este centro es una respuesta concreta a una necesidad que muchas veces fue invisibilizada. Las familias ahora tienen un lugar donde encontrar acompañamiento profesional, sin barreras económicas”, destacó Chahla durante la apertura, acompañada por funcionarios municipales y vecinos.
Un largo camino de compromiso con la disfluencia
La intendenta recordó que su trabajo con esta problemática comenzó en 2015, cuando como ministra de Salud promovió la creación del primer consultorio gratuito en el Hospital Avellaneda. Más tarde, en 2022, ya como diputada nacional, impulsó un proyecto de ley para crear el Programa Nacional de Detección Temprana y Abordaje Integral de la Tartamudez.
“Escuchamos a las familias y entendimos que el Estado debía estar presente. No se trata solo de hablar, sino de actuar. Esta es una muestra de lo que se puede hacer cuando hay voluntad política”, afirmó.
Una referente nacional al frente del Centro
La dirección del CIMT estará a cargo de la licenciada Lina Almazán, reconocida a nivel nacional por su experiencia en el tratamiento de la disfluencia. Almazán subrayó que el nuevo espacio es único en su tipo en el país por contar con un equipo profesional completo y multidisciplinario.
“La tartamudez, en muchos casos, tiene antecedentes hereditarios, por eso la detección temprana es clave. Cuanto antes se interviene, mayores son las posibilidades de mejorar la fluidez del habla”, explicó la directora.
Impacto real en la vida de las familias
El impacto del nuevo centro ya comenzó a sentirse entre los vecinos. Cynthia Cerrizuela, madre de un paciente, señaló que el servicio gratuito representa un gran alivio: “Una sola sesión puede costar mucho, y no siempre se puede sostener el tratamiento. Esto nos cambia la vida”.
El concejal Emiliano Vargas Aignasse también celebró la iniciativa y remarcó la importancia de que “la salud deje de ser un privilegio y se convierta en un derecho al alcance de todos los tucumanos”.
Con la inauguración del CIMT, San Miguel de Tucumán se posiciona a la vanguardia en políticas de salud inclusivas, demostrando que el acceso a una atención profesional, gratuita y de calidad es posible cuando hay decisión política y escucha activa a las necesidades de la comunidad.



