El presidente de EE.UU. abandonó la cumbre un día antes de lo previsto y advirtió sobre el riesgo inminente de una escalada militar. Washington instó a sus ciudadanos a abandonar Irán de inmediato.
La cumbre del G7, que se desarrollaba con un fuerte foco en la guerra en Medio Oriente, sufrió un giro inesperado cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió abandonar el encuentro antes de su cierre oficial. Lo hizo tras emitir una de sus declaraciones más tajantes desde el inicio del conflicto entre Israel e Irán: “Todos deberían evacuar Teherán inmediatamente”, escribió en su red social Truth Social.
Trump justificó su decisión con un mensaje cargado de tensión: “Irán debería haber firmado un acuerdo que les dije que firmaran. Lo que pasó es una pena y una pérdida de vidas humanas. Irán no puede tener armas nucleares. Lo dije una y otra vez”.
Guerra abierta y advertencia directa
La crisis se agravó este viernes, cuando Israel lanzó una serie de ataques sobre objetivos estratégicos iraníes, incluyendo medios estatales. La operación fue justificada por el primer ministro Benjamín Netanyahu como una acción preventiva frente a una supuesta amenaza nuclear.
A la par, Irán respondió con una nueva oleada de misiles, recrudeciendo el conflicto y elevando el nivel de alerta en toda la región. La posibilidad de una guerra abierta en Medio Oriente se volvió más real con cada hora.
Estados Unidos: retirada urgente o refugio prolongado
El gobierno estadounidense instó oficialmente a sus ciudadanos a abandonar Irán sin demora, o a prepararse para largos períodos de resguardo. El Departamento de Estado fue claro: “Los ciudadanos estadounidenses no deben viajar a Irán por ningún motivo y deben salir del país inmediatamente si ya se encuentran allí”.
El comunicado también señaló que la Embajada de Suiza en Teherán, que actúa como canal diplomático entre EE.UU. e Irán, permanece cerrada y su capacidad de asistencia es limitada.
Israel estudia la repatriación de sus ciudadanos
En paralelo, Israel evalúa repatriar a sus ciudadanos varados en el extranjero, en medio del cierre de su espacio aéreo. Según Uri Sirkis, CEO de la aerolínea Israir, la operación podría activarse hacia el fin de esta semana. “Seguimos estudiando al enemigo y sus patrones para entender el ritual de las amenazas”, explicó el directivo.
G7 en segundo plano
La salida anticipada de Trump dejó al G7 en un segundo plano, desplazado por la urgencia de una guerra que ya dejó múltiples víctimas y amenaza con extenderse. La retórica nuclear, los ataques cruzados y el colapso diplomático entre Washington y Teherán parecen acercar la región a un punto de no retorno.
En medio de una cumbre pensada para el diálogo multilateral, lo que prevaleció fue el aislamiento, el repliegue estratégico y una advertencia cruda: evacuar o resistir.

