El alto el fuego fue impulsado por Estados Unidos y respaldado por países vecinos. El conflicto había dejado cientos de muertos y derivó en ataques israelíes sobre territorio sirio.
Siria e Israel alcanzaron una tregua luego de días de enfrentamientos sangrientos en Sweida, una región del sur sirio históricamente habitada por la minoría drusa. El acuerdo, promovido por Estados Unidos y respaldado por Turquía, Jordania y otras naciones vecinas, fue confirmado por el embajador estadounidense en Turquía, Tom Barrack.
Según indicó Barrack, tanto el presidente sirio, Ahmed Al-Sharaa, como el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aceptaron “frenar las hostilidades” tras varios días de combates que dejaron un saldo de cientos de víctimas. La mediación fue impulsada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y buscó desactivar una escalada que amenazaba con desestabilizar aún más a la región.
Choques internos y respuesta militar
El conflicto se desató por enfrentamientos entre milicias drusas y tribus beduinas —de mayoría sunita— en Sweida. Las fuerzas del régimen sirio intervinieron presuntamente para restaurar el orden, pero su accionar fue interpretado como un respaldo a las facciones beduinas. Esto generó una fuerte reacción del gobierno israelí, que lanzó ataques aéreos sobre posiciones sirias, incluyendo objetivos en pleno centro de Damasco.
Durante cuatro días, se denunciaron ejecuciones sumarias, saqueos a comunidades drusas y desplazamientos masivos de población. La ofensiva israelí alcanzó incluso la sede del Ministerio de Defensa sirio, en lo que representó uno de los episodios más graves entre ambos países en los últimos años.
Tensión, tregua y fragilidad
Aunque el alto el fuego fue anunciado este viernes, el acuerdo es aún frágil. El jueves por la noche se registraron nuevos ataques de represalia por parte de grupos drusos contra comunidades beduinas, lo que provocó una nueva oleada de desplazamientos civiles.
Siria había anunciado el despliegue de tropas en Sweida para retomar el control institucional, pero la operación fue suspendida a última hora, coincidiendo con la formalización de la tregua.
El embajador Barrack instó a drusos, beduinos y musulmanes suníes a “dejar las armas y sumarse a la construcción de una Siria unificada y en paz”. Mientras tanto, la comunidad internacional permanece en alerta ante una posible reanudación de la violencia en un escenario regional marcado por múltiples focos de conflicto.


