Bajo un cielo nublado y una lluvia persistente, miles de peregrinos se reunieron en San Pedro de Colalao para celebrar el cierre de las festividades en honor a la Virgen de Lourdes. La jornada, cargada de emoción y devoción, incluyó la tradicional bajada de la imagen sagrada, una misa solemne y la representación teatral «El Mensaje de Lourdes», que dejó un profundo mensaje de esperanza y unión para todos los presentes.
La Virgen, llevada en hombros por fieles, recorrió las calles del pueblo mientras los asistentes, muchos de ellos provenientes de otras provincias, la seguían con velas y oraciones. A pesar de la lluvia, el espíritu de la celebración no decayó. «Es increíble cómo la fe mueve a tanta gente. Vinimos desde Salta y valió cada kilómetro», compartió una de las peregrinas, mientras abrazaba a su hija pequeña envuelta en un poncho.
El evento, organizado por la Fundación Virgen de Lourdes y la Iglesia local, contó con la presencia de autoridades provinciales y municipales, quienes acompañaron a la comunidad en este momento de recogimiento espiritual. «Esto es un esfuerzo colectivo, donde cada uno puso su granito de arena para honrar a nuestra Madre», destacó uno de los organizadores.
Un mensaje de esperanza
Durante la misa, el arzobispo de la provincia resaltó la importancia de la fe en tiempos difíciles. «María nos ilumina para llevar luz a quienes están solos o angustiados. La esperanza no defrauda, y hoy lo vemos reflejado en esta multitud que no se rinde ante la lluvia», expresó. Su mensaje resonó entre los presentes, quienes corearon cánticos y alabanzas a la Virgen.

La escenificación «El Mensaje de Lourdes», protagonizada por actores locales, recreó el milagro de la aparición de la Virgen en Francia y reforzó el sentido de solidaridad y fe que caracteriza esta festividad. «Es emocionante ver cómo la comunidad se une para transmitir un mensaje tan poderoso», comentó un asistente, mientras observaba la representación bajo un paraguas.
Más que una celebración religiosa
Además del componente espiritual, las festividades tuvieron un impacto social y económico en la localidad. Decenas de puestos de comida y artesanías se instalaron alrededor del predio, ofreciendo productos típicos y generando un ambiente festivo. «Esto no solo es una fiesta religiosa, sino también una oportunidad para que los pequeños productores muestren su trabajo», explicó un vecino.
Las festividades de la Virgen de Lourdes en San Pedro de Colalao son consideradas las segundas más importantes de la provincia, después de los festejos de la Virgen de la Merced. Este año, la organización destacó que la asistencia superó las expectativas, demostrando que la fe y la tradición siguen siendo pilares fundamentales para la comunidad.
Con el cierre de la celebración, los peregrinos regresaron a sus hogares con el corazón lleno de esperanza y la certeza de que, como dijo el arzobispo, «la luz de la fe siempre ilumina el camino, incluso en los momentos más oscuros»



