Hay dolores que no siempre se ven. Personas que siguen adelante con su rutina mientras atraviesan silenciosamente una pérdida, una crisis, la desesperanza o un sufrimiento emocional profundo. A veces, en medio de esa oscuridad, algo aparentemente sencillo puede resultar decisivo: encontrar a alguien dispuesto a escuchar.
Desde esa convicción, la Arquidiócesis de Tucumán, a través de la Pastoral de la Esperanza, lleva adelante un servicio de acompañamiento y prevención del comportamiento suicida destinado a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento emocional, crisis existenciales, duelo o desesperanza, y también a sus familias y comunidades.
La tarea tiene una premisa profundamente humana y cristiana: estar cerca. Escuchar sin juzgar. Acompañar respetando los tiempos y el dolor de cada persona. Hacerle saber, sobre todo, que no está sola.
La Pastoral trabaja sobre cuatro pilares: escucha atenta, acompañamiento fraterno, formación, y prevención y promoción. Sus integrantes se capacitan y sensibilizan para acompañar con herramientas humanas y espirituales, promoviendo la vida, el cuidado mutuo y la generación de espacios seguros donde cada persona pueda sentirse acogida, valorada y comprendida.
La prevención, en este sentido, no comienza únicamente frente a una situación extrema. Empieza mucho antes: cuando alguien es capaz de advertir el sufrimiento del otro; cuando pregunta cómo está y se queda a escuchar la respuesta; cuando una familia encuentra orientación; cuando una comunidad aprende a no mirar hacia otro lado.
Por eso, uno de los aspectos centrales de la propuesta impulsada por la Arquidiócesis de Tucumán es su presencia en distintas comunidades. La Pastoral de la Esperanza fue construyendo una red de lugares y referentes a los que una persona puede acercarse o comunicarse cuando necesita ser escuchada y acompañada.
En la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, ubicada en Chacabuco 570, este servicio se brinda todos los sábados a las 18 horas. Allí los contactos son Laura, 381 3638878, y Ester Villafañe, 381 6330537.
Dónde encontrar acompañamiento
- Parroquia San Roque – Av. Avellaneda 491. Marina: 381 6287956. Patricia: 381 54911065.
- Basílica Nuestra Señora de la Merced – Virgen de la Merced y 24 de Septiembre. Patricia: 381 3623943.
- Basílica Nuestra Señora de la Merced – acompañamiento de padres y niños. Sara: 381 6782504. Betina: 381 5222444.
- San Pedro Nolasco – Matheu 568. Graciela: 381 6491444. Susana: 381 3654804.
- Parroquia Medalla Milagrosa – Pje. Formosa 62. Ester: 381 6330537.
- Parroquia Sagrado Corazón de Jesús – Chacabuco 570. Atención: todos los sábados a las 18 horas. Laura: 381 3638878. Ester Villafañe: 381 6330537.
- Parroquia Santísimo Sacramento – Amador Lucero 1360. Silvia: 381 4123549.
- Parroquia San Francisco Solano (BRS) – Sandra: 381 4749686. Rosa: 381 4788083.
- Parroquia Santo Cristo (BRS) – Av. Santo Cristo 460. Ana: 381 5996173.
- Parroquia San Antonio de Padua (Los Ralos) – Adriana: 381 3307688.
- Parroquia Inmaculada Concepción – B° San Cayetano. Alejandra: 381 5718439.
- Capilla Hospital Padilla – La Rioja 550. Estela: 381 4471343.
- Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, ubicada en Chacabuco 570, este servicio se brinda todos los sábados a las 18 horas. Laura, 381 3638878, y Ester Villafañe, 381 6330537.
En una sociedad en la que tantas angustias permanecen escondidas detrás de la vida cotidiana, la Pastoral de la Esperanza propone recuperar algo esencial: mirar al otro, escucharlo y acompañarlo.
Porque hay momentos en los que una presencia, una palabra o simplemente alguien que permanezca del otro lado puede ayudar a abrir nuevamente una puerta. Como expresa el mensaje que acompaña esta misión de la Iglesia tucumana: “Nadie está solo. Siempre hay esperanza”.






