Jóvenes de distintas facultades plantearon problemas de conectividad, inseguridad y seguridad vial. “Para cambiar el sistema hay que empezar escuchando a quienes lo usan todos los días”, afirmaron los concejales.

Los concejales José María Canelada y Gustavo Cobos realizaron esta mañana un nuevo encuentro con usuarios en el marco de Nuevo Bondi, el proyecto que presentaron para transformar integralmente el sistema de transporte público de San Miguel de Tucumán. Esta vez convocaron a estudiantes de distintas universidades y facultades para conocer las dificultades que enfrentan diariamente para llegar a sus lugares de estudio e incorporar esa mirada al debate sobre el nuevo sistema.
“Durante años, cuando se discutió el transporte público, los primeros en ser escuchados fueron los empresarios para explicar que los costos aumentaron y que había que subir el boleto. Nosotros queremos invertir esa lógica: si vamos a construir un nuevo sistema, hay que empezar escuchando a quienes lo usan todos los días. La semana pasada convocamos a usuarios en general y hoy quisimos escuchar específicamente a los estudiantes”, señalaron Canelada y Cobos.
Entre los principales problemas que surgieron durante el encuentro aparecieron la falta de conexión entre puntos estratégicos de la ciudad y distintas facultades, la inseguridad durante los trayectos, las deficiencias en iluminación y las dificultades que encuentran quienes deben completar parte de sus recorridos a pie.
“Hay estudiantes que vienen del interior, llegan a la Terminal y no tienen una conexión adecuada con facultades como Filosofía y Letras, Psicología, Odontología o Educación Física. Muchas veces terminan haciendo esos trayectos caminando y, en determinados horarios, se vuelven peligrosos”, explicó Canelada.
El concejal recordó además que existe una ordenanza de corredores seguros que prevé medidas como una correcta iluminación y presencia de agentes de seguridad en zonas estratégicas. “Esto demuestra por qué Nuevo Bondi no puede limitarse a cambiar recorridos. La movilidad empieza cuando una persona sale de su casa y termina cuando llega a destino. En el medio importan el colectivo y las conexiones, pero también las paradas, la iluminación, la seguridad y las condiciones para caminar”, sostuvo.
Por su parte, Cobos relató otras situaciones planteadas por estudiantes de Ciencias Naturales, la Universidad Tecnológica Nacional y la Quinta Agronómica. “Nos hablaron de zonas poco iluminadas, de robos y también de problemas de seguridad vial. Para cualquier persona sufrir un robo es gravísimo, pero para un estudiante que le quiten una computadora o un tablero puede significar además perder meses de trabajo. También nos señalaron lugares donde, después de modificaciones en el sentido de circulación de algunas calles, cruzar como peatón se volvió más difícil e inseguro”, explicó.
Servicio de emergencia ante medidas de fuerza
Consultados sobre la amenaza de paro de transporte que finalmente no se concretó, los concejales recordaron que Nuevo Bondi contempla expresamente esta situación.
“Proponemos que los futuros contratos establezcan la obligación de garantizar un servicio de emergencia ante medidas de fuerza. No puede ocurrir que cada conflicto deje a miles de usuarios sin ninguna alternativa para llegar al trabajo, estudiar o regresar a sus casas”, señalaron.
Finalmente, Canelada y Cobos insistieron en la necesidad de discutir una reforma estructural del transporte público.
“No alcanza con redibujar algunos recorridos o cambiar la distancia entre las paradas. Hay que cambiar el sistema de raíz. De lo contrario, vamos a seguir atrapados en la misma secuencia de siempre: amenaza de suspensión del servicio, paro, conciliación y pedido de aumento del boleto. Esa película los tucumanos ya la vimos demasiadas veces. Nuevo Bondi propone empezar a escribir otra.”



