En medio del conflicto en Medio Oriente, el Presidente ratificó su apoyo incondicional a Israel y vinculó el ataque iraní con un intento por “derribar los valores de Occidente”.
Javier Milei volvió a involucrarse de lleno en la geopolítica internacional con un mensaje contundente. “Irán es un enemigo de la Argentina”, afirmó el mandatario al respaldar al gobierno de Israel en el marco del actual conflicto en Medio Oriente.
Las declaraciones se produjeron tras nuevas conversaciones con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y días después de que el Gobierno argentino publicara un comunicado oficial en el que condenaba el ataque lanzado por Irán, al que calificó de “vil y cobarde”.
“El ataque a Israel tiene que ver con derrumbar los valores de Occidente y con derrumbar al capitalismo”, argumentó Milei. Para el presidente argentino, el conflicto no es solo regional, sino que forma parte de una disputa global entre modelos antagónicos de civilización.
Apoyo sin matices a Israel
El mandatario remarcó que Israel “es la base del sistema capitalista” y apuntó directamente contra sus críticos: “La izquierda lo quiere exterminar, no quiere que exista y quiere destruir el capitalismo”, sostuvo.
Durante su reciente viaje a Tel Aviv, Milei ya había manifestado su cercanía con el gobierno israelí. En esa oportunidad visitó el Muro de los Lamentos, se reunió con líderes religiosos y políticos, y reiteró su respaldo a la “legítima defensa” de Israel frente a sus enemigos en la región.
Una declaración con impacto diplomático
Las palabras del jefe de Estado tienen una carga simbólica y diplomática significativa. En la historia reciente, Argentina ha mantenido una posición crítica respecto al accionar iraní, sobre todo en relación con los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel. Sin embargo, calificar oficialmente a Irán como “enemigo” marca un giro en el tono de la política exterior nacional.
Esta definición se da también en un momento de alta tensión geopolítica, en el que varios países intentan evitar una escalada bélica en la región. Al asumir esta posición, el gobierno de Milei se alinea con los sectores más duros de la política internacional que ven en Irán una amenaza a la estabilidad global.
El conflicto que atraviesa al mundo
Mientras el conflicto entre Israel e Irán mantiene en vilo a Medio Oriente, Argentina profundiza su alineamiento con los aliados occidentales y abandona cualquier equidistancia diplomática. La frase de Milei no fue al pasar: forma parte de una construcción discursiva que busca reposicionar al país en el tablero internacional.
En ese marco, el Gobierno argentino se muestra cada vez más alejado de los países que integran o simpatizan con el eje antioccidental, y apuesta a consolidar su imagen como aliado estratégico de Estados Unidos e Israel en América Latina.



