El Presidente reivindicó a las Fuerzas Armadas y criticó a la clase política por el fracaso en el reclamo de soberanía. Villarruel no fue invitada al acto principal.
En el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, el presidente Javier Milei encabezó el acto central en el cenotafio de la Plaza San Martín, en Retiro, con transmisión por cadena nacional. En su discurso, destacó la importancia de fortalecer el país para que los habitantes de las islas «prefieran ser argentinos», reivindicó el papel de las Fuerzas Armadas y lanzó duras críticas contra lo que denominó «la casta política».
Milei expresó su visión sobre la soberanía de las islas y el camino que propone su gobierno para recuperar el control del territorio:
«Si de soberanía sobre las Malvinas se trata, nosotros dejamos en claro que el voto más importante de todos es el que se hace por los pies y anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros. Por eso buscamos ser una potencia, a punto tal que ellos prefieran ser argentinos», afirmó.
El mandatario subrayó que su estrategia no se basará en la confrontación militar ni en la negociación tradicional, sino en convertir a Argentina en un país lo suficientemente próspero y atractivo para que los habitantes de las islas opten voluntariamente por ser parte del país.
Críticas a la política y defensa de las Fuerzas Armadas
Durante su discurso, Milei cuestionó las políticas de administraciones anteriores en relación con Malvinas y el rol de las Fuerzas Armadas.
«La soberanía no es que el Estado tenga muchas empresas, ni que financie la industria cinematográfica ni recitales de cuarta. Creer que a mayor Estado, mayor soberanía, es un concepto orwelliano», sostuvo.
También acusó a la dirigencia política de haber perjudicado el reclamo argentino con sus decisiones económicas y diplomáticas:
«Nadie puede tomar en serio el reclamo de una nación cuya dirigencia es conocida en el mundo por su corrupción e incompetencia. Quien empobrece sistemáticamente su suelo y hace causa común con dictadores entra a cualquier negociación diplomática desde una posición de desventaja», advirtió.
En esa línea, destacó la necesidad de fortalecer las Fuerzas Armadas y aseguró que su gobierno trabaja para revalorizarlas:
«A pesar de que la casta política intentó convencernos de lo contrario durante décadas, la Argentina necesita unas Fuerzas Armadas robustas. Son necesarias para defender nuestro extenso territorio de potenciales amenazas en un contexto global de creciente incertidumbre», afirmó.
Ausencia de Villarruel y mensaje hacia el futuro
Un dato llamativo del acto fue la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien no fue invitada a la ceremonia central. Su exclusión se produce en un contexto de crecientes diferencias dentro del oficialismo.
Milei concluyó su discurso con un llamado a fortalecer el país en todos los aspectos para mejorar la posición de Argentina en el escenario internacional:
«El primer paso que debemos dar es levantarnos como país en todo sentido, tanto material como espiritualmente, y recuperar el lugar en la comunidad internacional que nunca debíamos haber perdido», aseguró.
Con su mensaje, el presidente propuso un cambio de enfoque en la histórica disputa por la soberanía de Malvinas, apostando por el crecimiento económico y la influencia global como herramientas para acercar el archipiélago a Argentina.



