El presidente Javier Milei anunció que vetará la Ley de Financiamiento Universitario, recientemente aprobada por el Senado, a través de un contundente mensaje en su cuenta de X: «VETO TOTAL». La decisión fue tomada tras analizar las implicaciones fiscales de la ley, que incrementa el presupuesto para universidades y contempla una recomposición salarial para docentes y no docentes, lo que afecta el plan del gobierno de alcanzar el déficit cero.
El proyecto, que fue sancionado por la Cámara Alta este viernes, implicaría un costo fiscal de 735.598 millones de pesos, equivalente al 0,14% del PBI, según estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). El aumento en los recursos para las universidades y las mejoras salariales representan una carga económica que el gobierno de Milei considera insostenible dentro de su plan de ajuste fiscal.

Estrategia política para sostener el veto
El presidente confía en contar con el apoyo de al menos 90 diputados para sostener su veto si el Congreso decide revisarlo. La Casa Rosada ha trabajado activamente para mantener una alianza con legisladores de partidos como el PRO, MID, y con grupos independientes como los cinco diputados radicales que acompañaron el veto a la reforma jubilatoria. Estos bloques resultan esenciales para garantizar el apoyo necesario en las votaciones futuras.
En el entorno de Milei, se está consolidando una estrategia para formar un interbloque sólido que incluya a sus aliados más cercanos. Parte de este acuerdo incluye negociaciones para las elecciones de 2025, en las que podrían repartirse lugares en las listas a cambio de apoyo legislativo a las propuestas del gobierno. Entre los partidos con los que se busca mantener estas alianzas se destacan los bloques de Innovación Federal, cuyos representantes provienen de provincias como Misiones, Salta y Río Negro.
El gobierno también ha intensificado sus contactos con gobernadores para asegurarse el respaldo de los diputados que los representan. Sin embargo, hubo frustraciones en algunos intentos, como el caso de los diputados catamarqueños, que votaron en contra de los intereses del oficialismo.
Nuevo enfoque para coordinar en el Congreso
Ante las recientes derrotas en el Congreso, desde la Casa Rosada buscan establecer una mesa periódica de negociación con diputados y senadores aliados. La intención es coordinar mejor las estrategias antes de que los proyectos lleguen a votación, evitando así futuros tropiezos. La negociación está siendo centralizada por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, con apoyo de Martín Menem y otros altos funcionarios del gobierno.
La decisión de vetar la Ley de Financiamiento Universitario refuerza el compromiso del gobierno de Milei con su agenda de austeridad fiscal, aunque plantea un escenario de mayor confrontación con la oposición y diversos sectores sociales que abogan por el fortalecimiento del sistema educativo.

