Mañana, sábado 1° de marzo, el presidente Javier Milei inaugurará las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación a las 21 horas, según lo confirmó el Gobierno nacional mediante el decreto 140/2025 publicado en el Boletín Oficial. Este cambio al horario nocturno, implementado por primera vez en 2024, busca aprovechar el prime time televisivo y renovar la estética del acto inaugurador.
Confirmación oficial y nuevos protocolos
El decreto emitido establece que el evento se realizará en el mismo formato que el del año pasado, a pesar de caer en sábado. El Gobierno reafirma que todos los elementos protocolarios se mantendrán: el presidente llegará con la banda y el bastón presidencial, escoltado por dos Granaderos, mientras que la sesión estará presidida por Victoria Villarruel y Martín Menem. Esta decisión se enmarca dentro de una estrategia que pretende resaltar la imagen institucional del Ejecutivo y del Congreso.
El acto no solo se distingue por el cambio de horario, sino también por el cuidado en su puesta en escena. Con la misma estética de 2024, el evento incluye una ambientación formal y simbólica que refuerza la presencia y autoridad del mandatario. Los ministros del gabinete libertario, junto a diputados, senadores y miembros de la Corte Suprema, conformarán el elenco del evento, subrayando el carácter institucional de la apertura de sesiones.
Tensiones y ausencias en el Congreso
El contexto en el que se desarrollará la jornada está marcado por divisiones políticas. Los senadores de Unión por la Patria ya han anunciado su no asistencia, argumentando que Milei “los trata mal y miente”, lo que dejará vacantes 34 bancas en el Senado. Por su parte, el bloque kirchnerista y otros partidos, como Encuentro Federal, el Frente de Izquierda y Democracia para Siempre, se encuentran evaluando si asistir de manera completa o enviarán delegaciones reducidas. Esta fragmentación legislativa podría intensificar el ambiente de tensión durante el discurso del mandatario.
Expectativas para el discurso de Milei
En su intervención, Milei se espera retome algunos temas recurrentes, como el ajuste estatal y las recientes polémicas, incluida la atención sobre el caso de la criptomoneda $Libra, que ha envuelto a altos funcionarios del Gobierno. Recordado por su discurso de 2024 de 70 minutos, en el que se destacó la repetición enfática de la palabra “Política” y un tono combativo frente a los legisladores, el mandatario podría utilizar el nuevo acto para reafirmar sus logros parlamentarios y responder a las críticas de una oposición fragmentada.
Con la apertura de sesiones programada para mañana, el escenario político se prepara para un acto cargado de simbolismo y tensión, donde cada detalle del protocolo y las ausencias notorias en el Congreso serán interpretados como una muestra de la polarización que caracteriza al actual clima legislativo.



