La comunidad universitaria de la Universidad Nacional de Tucumán se sumó con contundencia a la Cuarta Marcha Federal Universitaria, en una jornada que reunió a miles de estudiantes, docentes, no docentes, investigadores y autoridades. Tras la última sesión del Honorable Consejo Superior del período vigente. Se llevó a cabo un acto en el Patio Central que evidencio un mensaje claro y contundente: la universidad pública argentina es un patrimonio social irrenunciable. A continuación, se vivió una marcha masiva en consonancia con el movimiento nacional en defensa de la Universidad Pública.
La convocatoria recibió a miembros de todos los estamentos y gremios, consolidando una imagen de unidad frente a la crisis que atraviesa el sistema universitario nacional. La movilización no solo se expresó en las calles, sino también en el acompañamiento institucional y social, reflejando el profundo arraigo de la universidad pública en la sociedad.
Durante la jornada, distintos testimonios coincidieron en remarcar la gravedad del momento: la preocupación por el sostenimiento de las universidades, el deterioro de las condiciones laborales y el impacto directo en la calidad educativa. Este conjunto de testimonios documenta una marcha federal masiva organizada para proteger la educación superior pública ante los severos recortes presupuestarios impuestos por el gobierno nacional.
La movilización buscó sensibilizar a las autoridades sobre la importancia de preservar el futuro académico y la calidad de la enseñanza universitaria. Finalmente, los oradores subrayaron que esta lucha pacífica fue una respuesta necesaria para evitar el deterioro de un sistema que es orgullo nacional.
Así lo manifestó el Ing. Sergio Pagani rector de la UNT destacó: “La visibilización de la educación pública es necesario, esperamos que haya una reflexión contundente ante un bien tan preciado como la universidad que la sociedad no quiere perder. Hacemos el pedido pacíficamente para que se cumpla la ley”.
Otra de las voces protagonistas fue la docente Lic. Graciela Yacussi, que celebro el compromiso de quienes se hicieron eco de esta jornada. “Salimos a defender el presente y el futuro de las generaciones que desean seguir apostando a la educación pública. Hoy rechazamos la postura que el gobierno toma dando la espalda a los docentes, estudiantes e investigadores”.
Más adelante, la Directora de PUNA Carolina Schargorodsky puntualizó una reflexión sobre el valor de estos espacios: “Es gratificante vernos unidos defendiendo la universidad. El orgullo de pertenecer y seguir dando pelea por la educación no se frena en esta etapa, seguiremos adelante”.

Crisis presupuestaria y salarial: el eje del reclamo
El documento emitido por el CIN (Consejo Interuniversitario Nacional) recibió un apoyo contundente por parte de los consejeros y en su reflexión advirtieron que el financiamiento del sistema universitario es “crítico”, señalando como principal causa el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Gobierno nacional .
En ese sentido, se destaca que las transferencias a universidades registraron una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026, afectando gravemente todas las funciones sustantivas del sistema .
El deterioro salarial es otro de los puntos centrales. Según el documento, la inflación acumulada alcanzó el 293,30%, mientras que los salarios aumentaron solo un 147,30%, lo que implica una pérdida del poder adquisitivo superior al 37% . Esta situación coloca a los trabajadores universitarios en uno de los niveles salariales más bajos de las últimas décadas.
Los testimonios recogidos durante la jornada reflejaron esta preocupación, señalando que muchos trabajadores no logran cubrir sus necesidades básicas y que se profundiza el pluriempleo, las renuncias y el deterioro del sistema de salud universitario.

Impacto en estudiantes y en el acceso a la educación
El documento también pone el foco en el deterioro de las políticas estudiantiles. Las becas nacionales, como Progresar, permanecen congeladas frente a la inflación, perdiendo su capacidad de acompañamiento económico. Así lo manifestaron en su lectura pública frente a todos los presentes las estudiantes Julia Aguilera y Natalia Pérez.
Asimismo, advirtieron sobre la incertidumbre en programas estratégicos como las Becas Manuel Belgrano y la suspensión de becas de vocación científica, lo que pone en riesgo la continuidad educativa de miles de jóvenes.
Esta situación, según se remarcó en la movilización, genera un efecto directo de expulsión del sistema universitario, profundizando desigualdades sociales y limitando oportunidades de desarrollo.
La defensa de la educación pública como bandera colectiva
La masiva movilización dejó un mensaje claro y contundente: la universidad pública argentina es un patrimonio social irrenunciable. Como señala el documento, se trata de un “instrumento de justicia social” que garantiza igualdad de oportunidades y movilidad social ascendente. En ese marco, la comunidad universitaria de la UNT reafirmó su compromiso con la defensa de la educación pública, gratuita, inclusiva y de calidad.



