La FIFA le entregó el Balón de Oro del torneo a Rodri, el capitán de España. Pero hay otra voz en el fútbol mundial que dijo otra cosa, y sus argumentos son difíciles de refutar. La Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS) eligió a Lionel Messi como el mejor jugador del Mundial 2026, contradiciendo abiertamente el criterio de la organización del torneo y poniendo sobre la mesa un debate que Argentina viene sosteniendo desde que terminó la final en el MetLife.
Los números que usó la IFFHS para fundamentar la decisión son contundentes. En 7 partidos y 626 minutos disputados, Messi marcó 8 goles y dio 4 asistencias, participando de forma directa en 12 de los tantos argentinos en el torneo. Su calificación promedio fue de 8.33, la más alta de todos los jugadores evaluados a lo largo de la competencia. La organización fue clara al momento de justificar la elección: “No fue por sentimiento, no por reputación, sino por la autoridad incuestionable de los datos.” Una frase que no deja margen para la discusión estadística, aunque el debate sobre los premios oficiales seguirá abierto.
Messi se despidió del Mundial con la medalla de subcampeón colgada al cuello y las lágrimas de una derrota que dolió. Pero la historia, al menos la que se escribe con datos, lo eligió igual.



