Apenas unas horas después del agotador 3-1 a Suiza en el tiempo extra, la Selección argentina cerró el festejo y volvió al trabajo. El domingo, en el Sporting KC Training Center de Kansas City, los titulares que disputaron los 120 minutos frente al conjunto helvético, encabezados por Messi, realizaron tareas regenerativas en el gimnasio y ejercicios de recuperación muscular. Los que sumaron pocos minutos o no jugaron, en cambio, salieron al campo con mayor intensidad y empezaron a trabajar aspectos tácticos de cara al miércoles.
El cuerpo técnico no planea realizar cambios en el arco ni en la última línea. Emiliano Martínez volvería a ocupar el arco, acompañado por una defensa integrada por Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico, los mismos futbolistas que fueron titulares en los últimos compromisos. Las dudas se concentran en el mediocampo, donde Scaloni analiza si introducir alguna variante para darle más solidez al equipo frente a un rival que venció a Noruega con solvencia.
Este lunes, el plantel realizará una última práctica en Kansas antes de emprender viaje hacia Atlanta, sede de la semifinal. Ya instalados en la ciudad, el martes será el turno del entrenamiento oficial y de la habitual conferencia de prensa de Scaloni en el Mercedes-Benz Stadium. Será en esa sesión donde el entrenador termine de definir el once y la estrategia con la que Argentina buscará su lugar en la final.
El encuentro se disputará el miércoles desde las 16 (hora argentina) en el estadio de Atlanta. Del otro lado estará una Inglaterra que no llega sin historia: la última vez que ambas selecciones se cruzaron en un Mundial fue en el recordado cuarto de final de México 86, con la mano de Dios y el gol del siglo de Maradona. Cuarenta años después, la revancha tiene sabor a semifinal.



