El gobernador Osvaldo Jaldo ordenó no solo su reparación, sino también la optimización de su funcionamiento para un suministro eficiente.
El 12 de julio de 2024 marca un hito importante en los trabajos estructurales en la balsa «La Niña», que ha estado sumergida y sin mantenimiento por 22 años. Marcelo Caponio, presidente de Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), informó sobre el inicio de las labores de retirada de la balsa de las aguas para su restauración. «El gobernador, Osvaldo Jaldo, ha decidido no solo repararla, sino también optimizar su funcionamiento para garantizar un suministro eficiente de agua potable», destacó Caponio.
Incremento en la capacidad de la balsa
La SAT ha adquirido una nueva bomba que triplica la capacidad de la actual, incrementando el flujo de 2,000 a 6,000 metros cúbicos por hora. «Las dos bombas funcionarán de manera alternativa y simultánea, asegurando un rendimiento óptimo», explicó Caponio, resaltando la necesidad de estas inversiones postergadas durante mucho tiempo.
El desarme y transporte de la balsa «La Niña», realizado en el embarcadero de El Cadillal, es una operación compleja que involucra el desplazamiento de una estructura de gran tamaño, equivalente a cinco o seis camiones o topadoras. «Es una tarea delicada que se realiza con la colaboración de empresas como Saico, que aportó la retroexcavadora para el proceso», explicó Caponio. El traslado hacia los talleres de la empresa tucumana Di Bacco y compañía se realizará por la Ruta 9, con estrictas precauciones para garantizar la seguridad y el éxito de esta importante restauración.

Futuro de la planta potabilizadora
Se espera que la planta potabilizadora de agua de El Cadillal opere al 100% a partir de septiembre u octubre de este año, gracias a estas medidas impulsadas por el gobernador Jaldo para asegurar el abastecimiento de agua de calidad para todos los habitantes de Tucumán, sostuvo Caponio.
Eduardo Di Bacco, presidente de la empresa Di Bacco, explicó que la compañía tucumana trabajó con el dispositivo hace 22 años: “En realidad, ya había un esbozo de la balsa y nos trajeron en esa época para que la rediseñemos y se haga toda nueva. Eso ocurrió hace más de 20 años. Y ahora nos toca restaurarla nuevamente y mejorarla para que siga cumpliendo su función”. Di Bacco detalló que se deben seguir de cerca el estado y el desgaste de la balsa, cambiando todo lo que esté desgastado y aplicando nuevos diseños para que sea más versátil y rápida en su uso, asegurando que funcione siempre bien.



