Más de 20 personas resultaron afectadas y cientos debieron ser evacuadas ante el avance del fuego en zonas boscosas al oeste de la capital.
Israel enfrenta una de las peores crisis ambientales de los últimos años. Una serie de incendios forestales fuera de control obligó al Gobierno a declarar el estado de emergencia nacional este miércoles. Las llamas se propagaron rápidamente por áreas boscosas situadas entre Latrun y Beit Shemesh, a unos 30 kilómetros al oeste de Jerusalén, afectando uno de los principales corredores viales que conecta con Tel Aviv.
El fuego, impulsado por altas temperaturas y ráfagas intensas de viento, forzó la evacuación de comunidades enteras y el cierre total de la autopista Jerusalén-Tel Aviv. Más de 20 personas fueron atendidas por el servicio de emergencias Magen David Adom, en su mayoría por inhalación de humo.
Movilización total y ayuda internacional
El ministro de Defensa, Israel Katz, ordenó el despliegue inmediato de tropas del Ejército para apoyar las tareas de los bomberos y equipos de rescate. Katz advirtió que el país atraviesa “una emergencia nacional” y que todas las fuerzas disponibles deben actuar “para salvar vidas y controlar los incendios”.
La magnitud del desastre llevó a Israel a solicitar ayuda internacional. Según medios locales, ya se enviaron pedidos formales de asistencia a Bulgaria, Chipre, Grecia e Italia.
Evacuaciones y alerta máxima
Entre las localidades evacuadas se encuentran Mishmar Ayalon, Nachshon, Elad y Mevo Horon. Sus habitantes fueron trasladados a zonas seguras como Canada Park, Latrun y Neve Shalom. La policía informó que se trata de una situación dinámica, con focos activos aún sin contener, y no se descartan nuevas evacuaciones.
Las autoridades llamaron a la población a evitar rutas afectadas y mantenerse informada a través de los canales oficiales. Mientras tanto, el país mantiene su sistema de emergencias en máxima alerta, frente a un desastre que aún no encuentra tregua.



