La ex primera dama, Fabiola Yañez, ha dado un paso firme al reunir nuevas pruebas para ampliar la denuncia contra el expresidente Alberto Fernández. La denuncia, que gira en torno a graves acusaciones de violencia de género, ha tomado un giro más contundente con la incorporación de fotos, audios, videos y documentos que demuestran, según Yañez, el hostigamiento y abuso sufrido durante los últimos meses de la gestión de Fernández.
La denuncia original presentada por Yañez detalla un período de cuatro meses en los que, según ella, fue víctima de agresiones físicas y psicológicas. Las imágenes recientemente difundidas, que muestran a Yañez con golpes visibles en la cara y el cuerpo, son solo una parte del material que se presentará en la fiscalía a cargo de Carlos Rívolo. Estas imágenes, capturadas en diferentes momentos entre 2021 y 2023, revelan la gravedad de los episodios de violencia, algunos de los cuales ocurrieron durante el embarazo de su hijo, Francisco.
En una de las fotos aún no difundidas, se puede ver a Yañez con moretones en el brazo, con la marca clara de una mano que la presionó. Este tipo de evidencia será fundamental en la ampliación de la denuncia, ya que apunta a un patrón de comportamiento violento que, según la ex primera dama, se intensificó en los últimos meses del mandato de Fernández.
El relato de Yañez también destaca cómo la agresión física fue acompañada por un control emocional y psicológico constante. Según fuentes cercanas a Yañez, después de recibir el golpe que le dejó una marca en el ojo, la relación con Fernández cambió drásticamente. “Este es el final, yo me quiero separar”, le habría dicho Yañez a Fernández, a lo que él respondió: “Vos no te vas a ir hasta que yo no termine el mandato, vos de acá no te vas”.
Desde ese momento, Yañez abandonó la casa familiar en Olivos y se trasladó a la casa de huéspedes, donde permaneció bajo estricta vigilancia. Según los relatos, Yañez no tenía libertad para tomar decisiones por sí misma y solo salía de la residencia para asistir a eventos oficiales, siempre acompañada por un fuerte operativo de seguridad.
Los mensajes de texto intercambiados entre Yañez y Fernández, ahora parte del expediente judicial, reflejan la tensión y el miedo con el que vivía la ex primera dama. En uno de los chats, Yañez le recrimina al expresidente por el maltrato físico y psicológico: “Esto no funciona así, todo el tiempo me golpeás. Es insólito”. Estos mensajes se suman a la evidencia que Yañez presentará en los próximos días ante la fiscalía.

Una denuncia que se enmarca en un contexto de infidelidades
Además del abuso físico y psicológico, Yañez habría sufrido el tormento de las infidelidades de Fernández, que fueron una fuente constante de conflicto entre ambos. Según Yañez, las discusiones se originaban cuando ella recibía información sobre las supuestas aventuras de Fernández, lo que incrementaba la espiral de violencia en su contra. “Estoy cansada de que me llegue material como este, me quiero separar”, le habría dicho Yañez, refiriéndose a las imágenes y rumores de infidelidades que llegaban a sus manos.
En uno de los mensajes filtrados, Fernández intentó calmar a Yañez diciéndole: “Te dije que no hagas caso, te dije que no es así, ¿para qué te enganchás en eso?”. A pesar de estas palabras, la situación no mejoró, y la tensión entre ambos continuó creciendo.
El entorno de control y manipulación
El control que Fernández ejercía sobre Yañez no se limitaba solo a las agresiones directas. Según las fuentes, la ex primera dama vivía en un entorno de constante vigilancia y manipulación. Personas cercanas a Fernández habrían sido instruidas para seguir cada movimiento de Yañez, impidiendo que pudiera moverse libremente o tomar decisiones sin supervisión. Este nivel de control alcanzó su punto máximo durante los últimos meses del mandato de Fernández, cuando Yañez estuvo prácticamente secuestrada en la casa de huéspedes de la Quinta de Olivos.
Ante esta situación, Yañez ha decidido fortalecer su equipo legal con la incorporación de la abogada Mariana Gallegos, quien asumió recientemente su defensa. Gallegos, conocida por su experiencia en casos de violencia de género, viajará en breve a España para reunirse con Yañez y recibir todas las pruebas que la ex primera dama ha reunido. Entre los documentos que Yañez presentará se incluyen textos, audios, videos, fotos, documentos y papeles médicos, todos los cuales respaldan su denuncia.
Un caso en el centro de la atención mediática
El caso ha captado la atención de los medios y del público, no solo por la gravedad de las acusaciones, sino también por el contexto en el que se desarrolló. La denuncia de Yañez salió a la luz en el marco de la investigación por el escándalo de los seguros, que reveló la existencia de este material en el celular de María Cantero, secretaria de Alberto Fernández.
La reciente difusión de un polémico video que muestra a Tamara Pettinato en una visita a la Casa Rosada, compartiendo un momento íntimo con Fernández, ha añadido otra capa de complejidad al caso. En el video, Pettinato y Fernández se muestran relajados, conversando y tomando alcohol en el despacho presidencial, lo que ha generado una oleada de críticas y especulaciones sobre la conducta del expresidente durante su mandato.
Con la presentación de estas nuevas pruebas, Yañez espera que la justicia actúe con celeridad y que se tomen las medidas necesarias para proteger a las víctimas de violencia de género, sin importar su posición o influencia. El vocero presidencial, Manuel Adorni, ha reiterado el compromiso del gobierno actual de colaborar con la justicia en este caso, subrayando que “si hay un culpable, que vaya preso”.
El expresidente Fernández, por su parte, ha negado todas las acusaciones, afirmando en un comunicado que “jamás ocurrió lo que ahora se me imputa”. Fernández ha prometido aportar todas las pruebas y testimonios necesarios para demostrar su inocencia ante la justicia.



