En una jornada cargada de tensión política, el Senado de la Nación dio media sanción definitiva al proyecto de ley que establece un aumento del 7,2% para las jubilaciones, en una votación que terminó siendo un revés significativo para el Gobierno nacional. El texto fue aprobado por 52 votos afirmativos, sin votos negativos y con cuatro abstenciones, en una sesión cuestionada por la ausencia del bloque oficialista.
Mientras la oposición impulsaba el proyecto con apoyo transversal, los senadores de La Libertad Avanza decidieron no participar del debate. El oficialismo calificó la sesión de “ilegítima” y dejó en claro su intención de impugnar el proceso parlamentario. Alegan que no hubo acuerdo previo para tratar el proyecto y que la agenda se modificó sin el debido consenso.
Una recomposición considerada “insuficiente”
Durante el tratamiento, los legisladores opositores remarcaron que el aumento previsto en la norma es apenas un paliativo, pero “necesario y urgente” ante la pérdida de poder adquisitivo de los adultos mayores. También defendieron la sustentabilidad fiscal del proyecto, asegurando que el texto establece con claridad las fuentes de financiamiento para cubrir la suba.
Además del incremento del 7,2%, el paquete previsional incluye la restitución de la moratoria para quienes no llegan con los aportes y la declaración de la emergencia en discapacidad, puntos que fueron especialmente celebrados por referentes del peronismo y bloques provinciales.
La discusión artículo por artículo sigue en curso
Luego de la aprobación en general, el Senado pasó a discutir la redacción particular de cada artículo del proyecto. Esta etapa es clave para definir los detalles técnicos y jurídicos de la norma, y su desenlace podría dar paso a una nueva votación que convierta el proyecto en ley efectiva.
Clima legislativo caliente y advertencias del Ejecutivo
Desde el entorno presidencial no tardaron en expresar su rechazo al avance de la oposición. Fuentes cercanas al Gobierno dejaron trascender que se analiza la posibilidad de vetar la ley si finalmente es aprobada en su forma actual. Argumentan que implica una “carga fiscal desmedida” que “pone en riesgo el equilibrio presupuestario”.
La jornada dejó expuesta, una vez más, la fragilidad política del oficialismo en el Congreso y anticipa un escenario de confrontación con sectores de la oposición, que buscan forzar consensos en temas sensibles con mayorías propias. Mientras tanto, miles de jubilados aguardan una mejora concreta en sus haberes, en un país donde el ajuste y la inflación golpean con fuerza a los más vulnerables.



