La Municipalidad avanza con una jerarquización integral del emblemático espacio del Parque 9 de Julio. El 10 de abril será reabierto con un show de Andrés Calamaro. Se incorporaron mejoras en infraestructura, iluminación, accesibilidad y seguridad.
El Palacio de los Deportes del Parque 9 de Julio se prepara para volver a brillar. La Municipalidad de San Miguel de Tucumán ejecuta los últimos trabajos del plan de jerarquización integral de este edificio emblemático, que será reabierto oficialmente el próximo 10 de abril con un espectáculo de primer nivel a cargo de Andrés Calamaro.
La intendente Rossana Chahla recorrió el predio este sábado y supervisó el avance de las obras. Aseguró que el objetivo es devolverle al espacio su esplendor, tras años de deterioro y vandalismo. “Queremos que los tucumanos puedan disfrutar de grandes espectáculos sin salir de la provincia. Estamos convencidos de que este gigante va a volver a estar vivo, activo y al servicio de la cultura y el entretenimiento”, afirmó.
Un espacio para la cultura
El proyecto contempla una transformación completa del lugar. Se refaccionaron los baños, se reforzó el escenario y se reacondicionaron los camarines. También se construyó una enfermería y un estacionamiento con capacidad para 60 vehículos, con acceso exclusivo para camiones técnicos. Además, se definió que las actividades deportivas que solían realizarse allí serán trasladadas al Complejo Ledesma.
“Queremos que este espacio esté preparado para recibir espectáculos de gran envergadura, con todas las condiciones necesarias de seguridad, comodidad y funcionalidad”, explicó Chahla. La jefa municipal destacó la articulación entre el sector público y el privado para organizar eventos de calidad y proyectar al Palacio como un polo cultural durante todo el año.
Obras con visión integral
Luis Lobo Chaklián, secretario de Obras Públicas, precisó que el plan se enmarca en una política de puesta en valor del patrimonio edilicio de la ciudad. En el caso del Palacio, se instalaron luminarias nuevas, se trabajó en la cubierta del techo y se renovaron los pisos. Además, se colocó una cerca perimetral liviana para proteger el predio sin afectar la estética del entorno.
“El compromiso de la gestión es que este edificio esté preparado para recibir no solo espectáculos culturales, sino también eventos deportivos o religiosos, con servicios adecuados para el público”, remarcó.
También se realizó una intervención en el paisaje, con diseño arquitectónico y la incorporación de plantas para embellecer el entorno. La restauración del acceso principal y la incorporación de parquizado buscan destacar la conexión con el Parque 9 de Julio.
Tecnología y seguridad
Uno de los aspectos más destacados es la renovación integral del sistema de iluminación. Según explicó el director de Alumbrado y Semáforos, Sergio Gao, se colocaron más de 200 nuevos artefactos con tecnología específica y tableros de alta capacidad eléctrica para garantizar el funcionamiento del aire acondicionado.
Además, se repuso el cableado subterráneo que había sido vandalizado y se incorporó un sistema lumínico RGB, que permite cambiar los colores e intensidades en distintas zonas del edificio, como la fachada, los balcones y el techo.
La directora de Planificación Urbanística, Guadalupe Rearte, señaló que también se trabajó en la accesibilidad: se construyeron rampas, se refaccionaron contrapisos y se reacondicionaron los espacios interiores para un uso más inclusivo.
Una nueva etapa para un ícono urbano
Con estas obras, la Municipalidad busca que el Palacio de los Deportes recupere su rol como epicentro de la cultura tucumana. La apuesta es ambiciosa: no solo se trata de refaccionar un edificio, sino de transformarlo en una referencia del espectáculo y el arte en el norte argentino.
El 10 de abril, la voz de Calamaro inaugurará esta nueva etapa. Pero el verdadero protagonista será el público tucumano, que vuelve a tener un espacio renovado, moderno y seguro para disfrutar. El Palacio está de regreso.



