La Pulga tiene 38 años, una lesión que lo mantiene en duda y, sin embargo, el fútbol mundial gira en torno a él una vez más. El martes, cuando Argentina enfrente a Argelia en Kansas, Messi pisará su sexto Mundial, un hito que solo Cristiano Ronaldo y Guillermo Ochoa habían alcanzado antes. Pero ese no sería ni de lejos el único récord en juego.
El más codiciado es el de máximo goleador histórico de los Mundiales. Messi llega con 13 tantos, a tres del alemán Miroslav Klose, que llegó a 16 en Brasil 2014 y desde entonces nadie pudo alcanzarlo. El problema es que la competencia no viene sola: Kylian Mbappé también tiene 13 y cuenta con varios torneos por delante para intentarlo. La carrera por el récord más importante del fútbol mundialista arranca el 16 de junio.
En asistencias, el panorama también es tentador. Messi suma 8 pases de gol en Mundiales y necesita dos más para igualar a Pelé, que hilvanó 10 y lidera ese registro histórico. Si Argentina vuelve a meterse en una final, el rosarino además se convertiría en el quinto jugador de la historia en jugar tres definiciones, igualando a figuras como el propio Pelé, Cafú, Lothar Matthäus y Pierre Littbarski. Y en partidos disputados ya no tiene competencia: sus 26 encuentros mundialistas lo dejan en soledad en lo más alto de ese registro, superando a Matthäus en la final ante Francia en Qatar.
Récords de por medio, el sexto Mundial de Messi promete ser el más cargado de historia de todos.



