El Papa Francisco dirigió un mensaje al Foro Económico Mundial 2025, que se celebra en Davos-Klosters, Suiza, entre el 20 y el 24 de enero. En su intervención, el Pontífice abordó el tema central de este año, “Colaboración para la Era Inteligente”, subrayando las implicancias éticas y sociales de la Inteligencia Artificial (IA) y su relación con la dignidad humana.
En su mensaje, el Papa destacó la importancia de la IA como una herramienta de colaboración, pero advirtió que no debe ser vista como un reemplazo de la inteligencia humana. A pesar de los avances que la IA representa, el Pontífice señaló que esta tecnología debe ser utilizada de manera que promueva una mayor justicia, fraternidad y un orden humano de las relaciones sociales. “La IA debe orientarse hacia la persona humana y convertirse en parte de los esfuerzos para lograr un mundo más justo y humano”, expresó.
El Papa también alertó sobre los peligros de un “paradigma tecnocrático”, en el que la tecnología y la eficiencia prevalecen sobre la dignidad humana. Según Francisco, los avances tecnológicos deben ser instrumentos que mejoren la vida de todos, no que generen o incrementen desigualdades sociales. En este sentido, subrayó que el progreso tecnológico solo puede considerarse verdadero si contribuye a una sociedad más inclusiva y equitativa.
Asimismo, el Papa Francisco reflexionó sobre la necesidad de redescubrir la importancia de la comunidad en la era digital y la urgente necesidad de cuidar la “casa común” que nos fue confiada por Dios. En su mensaje, instó a gobiernos, empresas y ciudadanos a actuar con responsabilidad en el uso de la IA, destacando la importancia de la subsidiariedad, donde cada actor social asuma su rol en garantizar que los avances tecnológicos sirvan al bien común.
Finalmente, el Papa ofreció sus mejores deseos para las deliberaciones del Foro, invocando sobre los participantes una abundancia de bendiciones divinas.


