El ministro de Defensa, Luis Petri, encabezó el acto de presentación del primer avión F-16 Fighting Falcon adquirido a Dinamarca, el cual será utilizado para entrenamientos en el país. Este avión, de la serie F-16, representa un hito en la recuperación de la capacidad operativa de la Fuerza Aérea Argentina, que incluirá en total 25 unidades de este modelo de aeronave.
El evento tuvo lugar el lunes en la VI Brigada Aérea de Tandil, provincia de Buenos Aires, y contó con la participación de diversas autoridades, entre ellas el jefe del Estado Mayor Conjunto, Xavier Issac, y el brigadier Gustavo Javier Valverde, jefe de la Fuerza Aérea. Durante su discurso, Petri resaltó la importancia estratégica de la adquisición: «Si tuviéramos que definir este momento histórico con una palabra, esa sería ‘soberanía’. Y, si tuviéramos que elegir otra palabra, sería ‘paz’», afirmó, destacando el compromiso del gobierno en fortalecer la defensa nacional.
Este primer avión, el F-16 de número 25, se destinará a la formación de pilotos y a la realización de tareas de mantenimiento en el Centro de Instrucción Terrestre, que funciona en el Hangar 3 de la base de Tandil. Además, la aeronave permitirá a los técnicos realizar inspecciones de armamento, sistemas de lanzamiento y componentes de la aeronave.
Adquisición de armamento de entrenamiento y misiles
En cuanto al armamento presentado, Petri mostró a la prensa el equipamiento de entrenamiento que incluye misiles CATM-120B y el sistema TER-9/A, una estructura que permite almacenar proyectiles de hasta 1000 libras (453 kg) en sus tres estaciones. Estos misiles no son operativos, pero replican las características de los proyectiles reales con los que serán equipados los F-16 operativos. Los aviones que llegarán en los próximos años contarán con misiles aire-aire AIM-120 AMRAAM, de fabricación estadounidense.
La llegada de estos aviones será gradual. Para finales de 2025, se espera que seis F-16 operacionales arriben al país, los cuales serán piloteados por militares argentinos y daneses. Estos aviones, con una autonomía de hasta dos horas y velocidad superior a Mach 2 (casi 2500 km/h), realizarán vuelos de reabastecimiento en el aire durante su trayecto.
Recuperación de la capacidad supersónica
Con la incorporación de los F-16, la Fuerza Aérea Argentina recuperará su capacidad supersónica, que había sido perdida tras la guerra de Malvinas. Los nuevos aviones están equipados con pantallas multifuncionales en la cabina, sistemas de navegación por satélite y comunicaciones seguras, lo que les permitirá realizar misiones diversas, desde patrullas aéreas hasta misiones de reconocimiento.
El ministro Petri defendió la decisión del gobierno de revitalizar la capacidad de defensa aérea, especialmente ante las críticas sobre la postura militar del gobierno anterior. En su discurso, aseguró: «Con la convicción del presidente Javier Milei, hemos dado una vuelta a esta triste página. El abandono y la desidia han llegado a su fin».
La incorporación de los F-16 Fighting Falcon marca un paso importante en la modernización de la Fuerza Aérea Argentina, fortaleciendo la defensa nacional y recuperando la soberanía aérea del país.



