El Gobierno celebró sus avances en Chaco y Salta capital, pero los oficialismos locales se impusieron en todo el interior
El primer test electoral del año para el gobierno nacional dejó un resultado ambiguo: hubo motivos para festejar, pero también señales de advertencia. En Chaco, Javier Milei logró un triunfo compartido con el gobernador radical Leandro Zdero. En Salta, dio la sorpresa en la capital provincial con sello propio. Sin embargo, no logró destronar al oficialismo en Jujuy ni mostró presencia real en San Luis, donde La Libertad Avanza se ausentó de la contienda. Los oficialismos provinciales, en cambio, salieron fortalecidos.
Chaco: alianza con Milei y reparto de bancas
El caso más favorable para el Gobierno fue el de Chaco. La alianza entre el gobernador Zdero y La Libertad Avanza, bajo la fórmula Chaco Puede+LLA, resultó efectiva. El oficialismo chaqueño se quedó con ocho de las 16 bancas en juego para Diputados. Las otras ocho se repartieron entre la lista encabezada por Jorge Capitanich (seis) y un sector del peronismo no kirchnerista (dos).
La contienda fue la más polarizada del domingo. El resultado marcó un freno al intento de regreso del exgobernador Capitanich y fue presentado como una victoria conjunta entre radicales y libertarios, pese a las diferencias ideológicas. La estrategia de alianza —impulsada por Santiago Caputo y resistida por Karina Milei— mostró su eficacia, aunque el oficialismo esperaba un resultado más holgado.
Batacazo libertario en Salta capital, pero dominio de Sáenz en el interior
En Salta, La Libertad Avanza apostó al purismo. Con candidatos propios, logró una victoria resonante en la capital provincial: ganó una banca en el Senado y seis de las nueve diputaciones que obtuvo en total. La cara visible del armado fue Alfredo Olmedo, exdiputado del PRO y aliado libertario.
Sin embargo, el gobernador Gustavo Sáenz se quedó con el control del resto de la provincia. Su espacio obtuvo 20 de las 30 bancas en Diputados y 11 de las 12 en el Senado. El triunfo global le garantiza gobernabilidad, pero la derrota en la capital fue un golpe simbólico. La jornada también dejó como dato político la debilidad del peronismo kirchnerista, que no logró bancas, y el avance del massismo, con Flavia Royón en tercer lugar.
San Luis: sin candidatos libertarios y derrota para Rodríguez Saá
En San Luis, el gobierno nacional decidió no jugar. Karina Milei no avaló a ninguna de las listas que se presentaron como libertarias. Esa ausencia le allanó el camino al gobernador Claudio Poggi, que obtuvo una diferencia de más de 20 puntos sobre la lista justicialista ligada a Alberto Rodríguez Saá.
El oficialismo provincial ganó en tres de los cinco distritos para Diputados y se quedó con las cuatro bancas en juego para el Senado. También conquistó las cinco intendencias municipales que eligieron autoridades. La interna entre los hermanos Rodríguez Saá debilitó aún más al peronismo puntano, que terminó con otra derrota en su haber.
Jujuy: buen desempeño libertario, pero sin poder vencer al oficialismo
La Libertad Avanza también presentó lista propia en Jujuy. La candidatura fue encabezada por Kevin Ballesty, en una boleta que combinó el armado del senador Ezequiel Atauche y el diputado Manuel Quintar. A pesar del esfuerzo, el resultado no alcanzó para imponerse: con más del 50% de mesas escrutadas, el oficialismo provincial aventajaba por casi 15 puntos.
Jujuy Crece, el partido del gobernador Carlos Sadir, mantenía la mayoría. En cambio, el peronismo quedó tercero y sin capacidad de disputar poder. La jornada mostró una vez más que el modelo libertario funciona mejor en centros urbanos, pero aún tiene límites en el interior profundo.
Alta abstención, peronismo desdibujado y un PRO en retroceso
La elección dejó otros datos clave. En los cuatro distritos que votaron, la participación fue baja: el ausentismo promedió el 50%. Los oficialismos provinciales se beneficiaron de su estructura territorial. El peronismo, debilitado y en plena crisis de liderazgo, no logró victorias relevantes. En Salta, incluso, sufrió fugas hacia el armado de Sáenz. En Chaco, la unidad no fue suficiente.
Por su parte, el PRO también retrocedió. Sin una estrategia clara y con su electorado dividido entre opciones provinciales y La Libertad Avanza, terminó relegado. La tensión con el Gobierno nacional sigue en aumento y el escándalo por la ley de Ficha Limpia amenaza con profundizar las diferencias.
Karina Milei, armadora en acción
La hermana del Presidente, Karina Milei, interpretó el “superdomingo” como una instancia de prueba. Apostó a distintas estrategias: alianza, purismo y ausencia. Los resultados fueron mixtos, pero positivos en centros urbanos. “Vamos a llevar la antorcha de la libertad a cada rincón del país”, escribió en X.
El oficialismo nacional se prepara ahora para la próxima parada electoral, con la mirada puesta en la Ciudad de Buenos Aires. Allí, Manuel Adorni enfrentará a Leandro Santoro (peronismo) y Silvia Lospennato (PRO). La competencia será clave para medir el verdadero alcance del fenómeno libertario más allá de las provincias del norte.



