Tras el fallo de la Corte, el Ejecutivo explora alcaidías en CABA para alojar temporalmente a la ex presidenta mientras se resuelve su pedido de cumplir la pena en su domicilio. Ezeiza está descartado.
El Gobierno nacional se encuentra en pleno operativo para definir el lugar de detención de Cristina Fernández de Kirchner, luego de que la Justicia solicitara que esté disponible desde el momento en que se ponga a disposición del tribunal que la condenó en la causa Vialidad, y hasta que se apruebe formalmente su pedido de prisión domiciliaria.
La decisión fue informada este miércoles por el Ministerio de Seguridad, que descartó de plano trasladarla de forma preventiva al penal federal de mujeres de Ezeiza. En cambio, se evalúan alcaidías de la Ciudad de Buenos Aires como opción para ese breve período de transición.
Una definición sensible en medio de alta tensión política
La elección del lugar no es menor: desde el Ejecutivo aseguran que se ajustará a los requerimientos judiciales y al perfil institucional de la expresidenta. En esa línea, una fuente del Gobierno fue tajante: “No queremos show ni fotos. Vamos a respetar el proceso”. La consigna es evitar cualquier imagen que pueda ser utilizada políticamente por cualquiera de los bandos.
La Casa Rosada también comenzó a preparar un esquema de contención en caso de eventuales movilizaciones que puedan surgir en rechazo o apoyo a la condena. Ayer mismo, el Gobierno desplegó fuerzas federales para despejar cortes en accesos a la Ciudad y reforzó la seguridad en edificios públicos clave.
Tensión, cautela y cálculo político
Aunque desde Nación insisten en que la definición sobre el futuro judicial de CFK es una decisión “exclusiva del Poder Judicial”, el contexto político obliga al oficialismo a moverse con cautela. De hecho, se bajó la orden interna de no emitir pronunciamientos oficiales sobre el tema, ni desde la cuenta del Presidente ni desde el Ministerio de Justicia.
Pese a esto, cerca de Milei celebraron las declaraciones de la ex mandataria tras el fallo de la Corte, al considerar que “no llamó al caos ni culpó al Gobierno del fallo”. En el oficialismo buscan evitar cualquier gesto que pueda escalar el conflicto o victimizar a la dirigente peronista en un momento políticamente delicado.
Impacto electoral y rediseño de la estrategia libertaria
La confirmación de la condena y la decisión de Cristina Kirchner de no ser candidata obligaron a La Libertad Avanza a reformular su esquema de polarización electoral, sobre todo de cara a las elecciones del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires.
En Balcarce 50 ya analizan que la ex presidenta no trasladará sus votos automáticamente al peronismo tradicional, y trabajan en enfocar la campaña en una disputa de modelos, con eje en la expansión del “modelo Milei” en territorio bonaerense.
Con ese objetivo, el oficialismo intensificará las negociaciones con sectores del PRO y de la UCR en la provincia. La expectativa es que la figura de Cristina Kirchner, más allá de su ausencia en las listas, siga operando como un factor político gravitante, pero ya no como la principal referencia del escenario polarizado.
Mientras tanto, el futuro inmediato de la ex jefa de Estado se juega en el ámbito judicial, a la espera de que se resuelva si podrá cumplir su condena en su domicilio o deberá pasar por una instancia de detención transitoria.



