Con aportes desde la filosofía y el psicoanálisis, se debatieron las causas del malestar juvenil y la necesidad de una escucha activa.
Con una participación activa de representantes de distintas organizaciones juveniles, el Consejo Económico y Social Joven (CES Joven) abordó este miércoles uno de los temas más urgentes para las nuevas generaciones: la salud mental. El encuentro tuvo lugar en el Palacio Municipal de San Miguel de Tucumán y se centró en reflexionar sobre el malestar emocional que atraviesan adolescentes y jóvenes en la actualidad.
La jornada fue encabezada por el presidente del CES, Rodrigo Gómez Tortosa, junto a la subsecretaria de Desarrollo Humano, Alejandra Trejo; el subsecretario de Gestión Estratégica, Humberto Ponce de León; y la directora de Niñez y Juventud, Vanesa Castro. Las exposiciones centrales estuvieron a cargo de la profesora de Filosofía Susana Maidana y de la psicoanalista Silvina Cohen Imach, quienes propusieron un análisis profundo sobre las condiciones sociales y simbólicas que afectan la salud mental juvenil.
Una mirada crítica al modelo de sociedad actual
“Hay un malestar real en los jóvenes que muchas veces no es visto ni comprendido por el mundo adulto”, señaló Susana Maidana. Desde su perspectiva filosófica, subrayó que el individualismo, el consumismo y la lógica financiera del neoliberalismo inciden directamente en la subjetividad juvenil, generando frustración, soledad e incertidumbre. “No se trata solo de entender a la juventud como una etapa, sino de habilitar un espacio de escucha, sin encasillamientos”, agregó.
En la misma línea, Cohen Imach remarcó la necesidad de políticas públicas que partan de una comprensión profunda del sufrimiento psíquico de los jóvenes, con una mirada integral que articule prevención, acompañamiento y redes comunitarias de apoyo.
Los jóvenes toman la palabra
Durante el encuentro también se escucharon testimonios de quienes integran asociaciones juveniles. Juan Ignacio Ibarra, de la Asociación Conciencia, celebró el contacto con profesionales y afirmó: “Vemos qué herramientas podemos utilizar para ayudar a quienes participan en nuestros programas”. Por su parte, Camila Romano, de la Asociación Rise Up, destacó que estos espacios le permiten “reproducir lo aprendido y generar cambios concretos en su comunidad”.
Romano subrayó que el CES Joven no es solo un lugar de debate, sino también de propuestas: “Cada reunión termina con ideas concretas que pueden convertirse en acciones reales. Eso es lo que me motiva a seguir viniendo: sentir que puedo lograr algo para mejorar mi ciudad”.
Un espacio para pensar desde y con los jóvenes
El CES Joven fue creado con el objetivo de convertir a los jóvenes en protagonistas de la transformación urbana, permitiendo que sus voces e inquietudes se integren en el diseño de políticas públicas. Con este encuentro, quedó claro que la salud mental no puede esperar y que solo con una escucha activa y comprometida será posible construir respuestas efectivas a una de las problemáticas más urgentes de esta generación.



