Una situación crítica se vive en Comodoro Rivadavia, donde más de 250 familias tuvieron que abandonar sus hogares ante un importante deslizamiento de tierras que puso en riesgo a distintos barrios. El fenómeno provocó daños estructurales en numerosas viviendas, con derrumbes parciales de muros y techos, y mantiene la amenaza latente de nuevos colapsos.

Las zonas más comprometidas son los barrios Sismográfica y El Marquesado, donde los vecinos ya venían alertando desde hacía días sobre movimientos irregulares del terreno, vinculados a un nuevo desplazamiento del cerro Hermitte. Las autoridades continúan evaluando la estabilidad del suelo mientras se mantiene el operativo de evacuación y asistencia a los afectados.
Algunos servicios esenciales como gas y agua fueron interrumpidos porque las instalaciones subterráneas sufrieron importantes roturas durante el deslizamiento.

Víctimas de los destrozos señalaron, con indignación, que la intendencia ya estaba al tanto de denuncias por movimientos irregulares en el terreno. “Hace tiempo se viene observando este fenómeno, que comenzó hace décadas”, dijo el intendente, Othar Macharashvili.




