En una sesión especial celebrada en la Cámara de Diputados, se convirtió en ley el proyecto que establece la Boleta Única de Papel (BUP) como nuevo mecanismo de votación en Argentina. La medida fue aprobada con 143 votos a favor, 87 en contra y 5 abstenciones, marcando un cambio trascendental en el sistema electoral del país, en línea con las modificaciones introducidas previamente por el Senado de la Nación.
El proyecto aprobado busca modificar el Código Electoral Nacional (Ley 19.945) e introducir un nuevo formato de votación basado en el modelo de la provincia de Mendoza. La BUP estará dividida en filas horizontales para cada cargo electivo y en columnas verticales para cada agrupación política. Uno de los cambios más significativos es la eliminación de la opción «lista completa», obligando a los votantes a seleccionar candidatos de manera individual para cada cargo.
Además, el proyecto introduce varios ajustes en los plazos electorales, como el adelanto de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del segundo al primer domingo de agosto. También se extiende el plazo para el registro de listas y la exhibición del diseño de la boleta única, proporcionando más tiempo a los partidos para organizar sus campañas y a los electores para familiarizarse con el nuevo sistema.
El diputado Nicolás Mayoraz, del bloque de La Libertad Avanza (LLA) y presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, destacó que la ley permitirá poner fin a «prácticas corruptas» como el robo de boletas y brindará mayor equidad en el proceso electoral. «Hoy es un gran día para la democracia», expresó con satisfacción.
Por su parte, Gabriel Bornoroni, también de LLA, subrayó que la BUP permitirá competir en igualdad de condiciones y dará mayor transparencia al proceso electoral. «Todos vamos a poder competir en igualdad de condiciones», remarcó el legislador.

Sin embargo, no todos compartieron este entusiasmo. Carlos Castagneto, diputado por Unión por la Patria (UxP), cuestionó el cambio del sistema que ha regido durante 40 años, señalando que no existieron denuncias graves de fraude en elecciones anteriores. “Es importante mantener los partidos políticos”, sostuvo Castagneto, defendiendo el sistema tradicional.
Desde el Frente de Izquierda, Nicolás del Caño criticó que la Boleta Única podría reducir la visibilidad de muchos candidatos, ya que solo se mostrarán los primeros cinco nombres en la boleta. Además, advirtió que la ley podría perjudicar a las fuerzas minoritarias y calificó el proyecto como una medida destinada a «esconder panqueques».
Los defensores de la Boleta Única argumentan que este sistema asegurará mayor transparencia, libertad de los electores, y la igualdad entre los partidos políticos. Además, Mónica Fein, de Encuentro Federal, y el diputado Martín Arjol, de la UCR, señalaron que la implementación de este nuevo formato electoral generará un ahorro significativo en los costos de los procesos electorales y simplificará el proceso de votación.
El debate también incluyó la sanción de otros proyectos de ley, como la creación del Registro Nacional del Patrimonio Cultural Inmaterial, destinado a gestionar y clasificar las expresiones culturales inmateriales del país. Asimismo, se aprobaron diversas autorizaciones para el desempeño de cargos diplomáticos, según lo establecido por la ley 23.732.
La implementación de la Boleta Única de Papel marca un hito en la historia electoral argentina. Los próximos comicios se llevarán a cabo bajo este nuevo formato, que promete mayor transparencia y equidad, aunque también plantea desafíos, especialmente para los partidos políticos minoritarios que temen perder visibilidad en este nuevo esquema.
La reforma sigue generando un debate intenso entre quienes la ven como un avance democrático y aquellos que consideran que podría afectar el equilibrio político que ha regido durante décadas.



