La ex presidenta recibió una pena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. La Corte Suprema dejó firme el fallo y marcó un hito en la historia democrática argentina.
Cristina Fernández de Kirchner fue condenada de forma definitiva a seis años de prisión por defraudación al Estado y quedó inhabilitada de por vida para ejercer cargos públicos. La Corte Suprema de Justicia rechazó los recursos presentados por su defensa y avaló la sentencia del Tribunal Oral Federal N.º 2 y de la Cámara de Casación Penal en la emblemática causa Vialidad. Se convierte así en la segunda ex presidenta condenada en democracia, después de Carlos Menem.
La decisión, adoptada por unanimidad por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, confirma que Cristina Kirchner fue coautora de una maniobra de administración fraudulenta agravada, en perjuicio de la administración pública, por hechos ocurridos entre 2003 y 2015. El máximo tribunal además homologó el decomiso de unos 84.000 millones de pesos y dejó firme la inhabilitación política perpetua.
La ex presidenta no podrá competir en las próximas elecciones legislativas, donde planeaba postularse. En cuanto a su situación personal, el Tribunal Oral N.º 2 deberá definir si la pena se cumple en prisión efectiva o en arresto domiciliario, teniendo en cuenta que Cristina Kirchner supera los 70 años.
El rol de Lázaro Báez y la matriz de corrupción
La causa Vialidad investigó el direccionamiento de 51 obras públicas en Santa Cruz a favor de Lázaro Báez, empresario cercano a la familia Kirchner y titular de Austral Construcciones. La Justicia determinó que su empresa fue beneficiada sistemáticamente con contratos y fondos públicos, incluso en contextos de crisis, en un esquema que generó un perjuicio millonario para el Estado.
Según la sentencia, la maniobra fue posible gracias a decisiones del Poder Ejecutivo Nacional, entre ellas el Decreto 54/2009 firmado por la entonces presidenta, que permitió a la Dirección Nacional de Vialidad financiar directamente obras adjudicadas a Báez sin controles adecuados.
La responsabilidad de Cristina Kirchner según la Justicia
Los jueces concluyeron que Cristina Kirchner fue parte activa en la maniobra, priorizando intereses privados por sobre el interés público. Destacaron sus vínculos comerciales con Báez, las advertencias legales ignoradas y su intervención directa en decisiones clave. Según el fallo, la ex mandataria actuó con «ánimo de lucro» y con «plena conciencia» del daño causado.
En su voto, el juez Mariano Borinsky subrayó que la ex presidenta “transgredió los deberes extrapenales habilitando jurídicamente la obligación abusiva del fideicomiso” y “perjudicó los intereses que le habían sido confiados como representante del Estado Nacional”.
Impacto político e institucional
El fallo tiene un profundo impacto político: inhabilita de manera permanente a una de las figuras más influyentes del kirchnerismo y altera el mapa electoral de cara a 2025. En paralelo, la defensa de Cristina Kirchner ya anunció que llevará el caso a tribunales internacionales, mientras los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola solicitaron su detención inmediata.
Desde el regreso de la democracia en 1983, ningún otro caso judicial había implicado una condena firme de tal magnitud a una ex presidenta en ejercicio de funciones públicas. El fallo, según la propia Corte, busca “tutelar el sistema republicano y democrático” y marca un precedente sin retorno en la lucha contra la corrupción en el Estado argentino.


