La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, recibió este lunes al senador nacional y expresidente del PJ tucumano, Juan Manzur, en una visita protocolar que dejó algo más que una simple foto institucional: fue una señal directa en medio de la interna del peronismo provincial.
El exgobernador, de paso breve por Tucumán, fue captado por vecinos cuando ingresaba al edificio municipal abrazado por la jefa comunal. Las imágenes se viralizaron rápidamente en redes sociales, alimentando las especulaciones políticas en torno al rol que jugará Manzur de cara a las elecciones de octubre.
Un mensaje con peso político
Chahla compartió la visita en sus redes con un mensaje cargado de contenido político. “Recibimos al senador Juan Manzur en una visita protocolar con respeto institucional y en el marco de una gestión que apuesta al diálogo y a la articulación para que San Miguel de Tucumán siga creciendo”, escribió.
La intendenta, sin nombrar actores, dejó en claro su visión sobre el momento actual del peronismo: “Los desafíos que enfrentamos requieren unidad, trabajo, diálogo, madurez y consenso”. Y fue más allá al subrayar: “En los momentos complejos económicos y sociales de la Argentina, el peronismo es uno solo. En la diversidad se requiere la unidad”.
Una interna en ebullición
El encuentro se da en un contexto marcado por tensiones internas en el oficialismo tucumano. Las diferencias entre el jaldismo —sector alineado con el actual gobernador Osvaldo Jaldo— y el kirchnerismo provincial —representado por Manzur, el legislador Javier Noguera y los hermanos Yedlin— se acentúan a medida que se acercan las definiciones electorales.
Desde que dejó la gobernación, Manzur mantiene una presencia intermitente en la provincia, aunque no ha abandonado el rol de conductor del PJ local. Su aparición pública junto a Chahla fue interpretada como un gesto para reposicionarse y enviar una señal de cohesión ante un posible escenario de internas partidarias.
Unidad en tiempos de crisis
La jefa municipal aprovechó el mensaje para bajar línea sobre los ejes de su gestión: cercanía, participación y eficiencia. Pero también, dejó una reflexión con anclaje nacional: “Los desafíos trascienden lo político partidario y son los problemas de la gente: llegar a fin de mes, pagar los servicios, estar seguros, poder mandar a los hijos al colegio y poder llevar el plato de comida todos los días”.
En un escenario económico y social adverso, y con un peronismo fragmentado, la postal entre Chahla y Manzur reaviva el debate interno pero también plantea una apuesta: reconstruir la unidad desde los territorios. La próxima parada, sin dudas, será octubre.



