Legisladores, especialistas y organizaciones se reunieron en la Legislatura tucumana para visibilizar el acoso escolar y exigir respuestas concretas. Uno de cada tres chicos en Tucumán sufre bullying.
Este lunes se realizó en el Salón de la Memoria de la Legislatura de Tucumán el Encuentro Cero Bullying, una actividad organizada en el marco del Día Mundial contra el Bullying que se conmemora cada 2 de mayo. La jornada fue impulsada por el legislador José Cano y contó con la participación de autoridades, profesionales de la salud mental, organizaciones sociales y referentes comunitarios.
Una problemática silenciosa pero extendida
Durante el encuentro, Cano advirtió sobre la magnitud del fenómeno: “El bullying no está en la conversación pública, pero las cifras son alarmantes. En Tucumán, uno de cada tres chicos ha sufrido bullying y el 43% de los suicidios adolescentes están relacionados con esta problemática”. Frente a ese diagnóstico, presentó un proyecto de ley para declarar mayo como el mes de la prevención del bullying, habilitar una línea directa de atención, fortalecer los gabinetes psicopedagógicos en las escuelas y garantizar atención psicológica a través del seguro escolar.
Una mirada integral desde la salud mental
El legislador Gabriel Yedlin, presidente de la Comisión de Salud, sostuvo que este tipo de actividades refuerzan el trabajo legislativo en curso: “El bullying, las adicciones, la ludopatía o el suicidio no pueden abordarse de forma aislada. Es clave pensar una estrategia integral desde la infancia hasta la adultez”, señaló, en relación a la futura ley provincial de salud mental.
El dolor detrás de las cifras
La jornada también incluyó testimonios en primera persona. Una de las voces más escuchadas fue la de Jazzmin Lagos, presidenta de la Fundación ATAXIA, quien expresó: “No solo los niños, sino también las personas que los rodean son importantes. Un niño que recibe bullying en la escuela o en la casa después es un adulto que repite este patrón. Es un ciclo que no termina. La persona que no hace nada también lo está haciendo”.
Compromiso y acción colectiva
El evento reunió a legisladores como Alfredo Toscano, vicepresidente segundo de la Cámara, representantes de fundaciones como Piel de Luna y referentes en la lucha contra la fibrosis quística. Participaron también estudiantes, docentes y familias.
El mensaje fue claro: el bullying no es un problema menor ni exclusivo de las aulas, sino una violencia que atraviesa a toda la sociedad. Visibilizarla, acompañar a las víctimas y transformar los espacios de aprendizaje en entornos seguros es una responsabilidad colectiva que no admite más dilaciones.



