Otra vez el alargue. Otra vez la angustia. Otra vez Argentina de pie al final. El campeón del mundo venció 3-1 a Suiza en el tiempo extra y se metió en las semifinales del Mundial 2026, donde el martes próximo enfrentará a Inglaterra en uno de los duelos más cargados de historia que puede ofrecer el fútbol.

El partido arrancó bien para la Albiceleste. Al minuto 10, Alexis Mac Allister ganó de arriba un córner cobrado por Messi y puso el 1-0 con un cabezazo que no le dio chances al arquero Kobel. Argentina controló el primer tiempo con cierta comodidad, generó situaciones y llegó al descanso con la ventaja intacta. Pero en el complemento, Suiza se animó y encontró el premio: Ndoye y Rodríguez armaron una pared perfecta por la izquierda y el extremo suizo definió con clase para el 1-1.
El partido se incendió al minuto 72. Lo que parecía una falta de Paredes sobre Embolo terminó siendo, tras revisión del VAR, una simulación del delantero helvético. Doble amarilla y Suiza con diez. Argentina tuvo la superioridad numérica durante casi 20 minutos pero no pudo romper el bloque europeo, y el partido se fue al alargue con el 1-1 en el marcador.
En la prórroga, Almada sacudió un remate que golpeó en el costado de la red, Kobel le tapó un golazo a Messi desde afuera del área, y cuando los penales empezaban a asomarse como destino inevitable, apareció Julián Álvarez. Al minuto 111, la Araña recibió por izquierda, se acomodó y sacó un derechazo al ángulo que dejó sin chances al arquero suizo. Un golazo que rompió el empate y desató la locura. Diez minutos después, Lautaro Martínez cerró la serie: recibió el rebote de un mano a mano de Almada con Kobel y definió de zurda para el 3-1 definitivo.
Argentina avanza con más sufrimiento del esperado pero con una resiliencia que parece imposible de doblegar. Cuatro partidos seguidos en los que el equipo estuvo en desventaja o en duda, cuatro veces que encontró la forma de salir adelante. El miércoles, contra Inglaterra, la historia más vieja del fútbol espera del otro lado.






