Atlanta fue testigo de otro milagro argentino. La Albiceleste volvió a estar en desventaja, volvió a sufrir, y volvió a aparecer en el momento más importante. Con goles de Enzo Fernández al 87 y Lautaro Martínez al 90+2, Argentina le dio la vuelta a Inglaterra en los instantes finales y se clasificó a la final del Mundial 2026 con un resultado de 2-1. El próximo domingo, en Nueva Jersey, defenderá el título ante España.
El primer tiempo fue equilibrado y sin grandes emociones. Inglaterra presionó bien y tuvo el control inicial, pero sin generar situaciones claras de riesgo para el Dibu Martínez. Argentina tampoco encontró espacios y el partido llegó al descanso sin goles. En el complemento, todo cambió de golpe: Lisandro Martínez cortó mal un pase largo, la pelota le quedó a Declan Rice, que la abrió de primera para Morgan Rogers. El extremo controló, se perfiló y sirvió al segundo palo donde Anthony Gordon cerró la pinza para el 1-0 al minuto 53.
Con la ventaja en el marcador, Thomas Tuchel optó por replegarse y defender. Argentina empujó y empujó. Pickford tuvo que hacer una atajada monumental sobre un cabezazo de Nico González dentro del área chica, el palo le negó el empate a Mac Allister al 75, y durante al menos tres llegadas consecutivas la afición argentina tuvo que ahogar el grito de gol. El asedio era constante pero el marcador no se movía.
Hasta que llegó el premio. Al minuto 87, Enzo Fernández encontró un espacio dentro del área y definió para el 1-1. El empate desató la locura en las tribunas y hundió a los ingleses, que ya no podían sostenerse. El golpe de gracia llegó tres minutos más tarde: Messi asistió desde la derecha y Lautaro Martínez, en una jugada de pura jerarquía, definió para el 2-1 definitivo que desató la fiesta argentina.
Para Inglaterra, el golpe fue brutal. Estuvieron a menos de diez minutos de la primera final mundialista desde 1966, pero la decisión de replegarse para defender la ventaja terminó siendo el error que los eliminó. Tuchel lo reconoció sin rodeos: “Nos volvimos demasiado pasivos después de marcar. A partir de ahí, concedimos muchas ocasiones y no pudimos revertir la posesión.” Del otro lado, Scaloni tenía los ojos húmedos cuando sonó el silbato final.
Argentina va a su tercera final de los últimos cuatro Mundiales. Y esta vez el rival es España, que el martes eliminó a Francia con Mbappé impotente. Una final que el mundo merece ver. El domingo, en Nueva Jersey, se define si la Albiceleste borda la cuarta estrella.




