Atlanta fue testigo de una de las noches más demenciales del Mundial 2026. Argentina perdía 0-2, falló un penal, pareció fundida durante gran parte del segundo tiempo, y sin embargo encontró la épica para remontar con tres goles en catorce minutos y clasificarse a cuartos de final. El resultado final fue 3-2, pero el número no alcanza para describir lo que pasó en el Mercedes-Benz Stadium.
Egipto arrancó mejor y lo demostró rápido. Al minuto 14, Yasser Ibrahim aprovechó una pelota quieta para cabecear y abrir el marcador. Argentina intentó responder de inmediato y tuvo su gran oportunidad al minuto 20: penal para la Albiceleste, Messi se hizo cargo pero el arquero Mostafa Shobeir le tapó el remate. El fallo pesó durante mucho tiempo. En el complemento, Mostafa Ziko amplió la ventaja egipcia al 57, con un tanto que primero fue anulado por el VAR pero que luego fue convalidado tras una segunda revisión. Con 0-2 en el marcador y el tiempo corriendo, Argentina parecía tener un pie afuera del Mundial.
La reacción llegó cuando menos se esperaba. Scaloni movió el banco, entró Montiel por Molina, y el equipo encontró otro aire. Al 78, Cuti Romero descontó de cabeza y encendió la mecha. Cinco minutos después, Messi recibió un pase de Montiel y no perdonó para el 2-2, su gol número 21 en Mundiales. El empate parecía condenar a Argentina a la prórroga, pero apareció Enzo Fernández: al 90+2, Lautaro Martínez metió la pelota al área y el mediocampista remató de cabeza para el 3-2 definitivo que desató la locura.
Messi no pudo contener las lágrimas en el pitazo final. Scaloni tampoco. “Qué grupo de jugadores, hermano”, fue lo primero que atinó a decir el entrenador ante los micrófonos, sin poder terminar las frases de la emoción. El capitán lleva 8 goles en este Mundial y 21 en toda su historia en Copas del Mundo. Argentina sufrió como pocas veces, pero sigue viva. En cuartos la espera el ganador de Colombia y Suiza.



