La Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó la convocatoria a un paro general para el próximo 10 de abril, que será precedido por una movilización el 9 de abril al Congreso. Esta será la tercera medida de fuerza contra el gobierno de Javier Milei, y se suma a la participación de la CGT en la marcha del 24 de marzo, por el Día de la Memoria.
Héctor Daer, secretario general de la CGT, confirmó la medida tras una reunión del consejo directivo de la central sindical. Además, adelantó que el 1 de mayo, Día del Trabajador, también se llevará a cabo un gran acto para conmemorar la fecha.
Demandas y reclamos
El paro responde a una serie de reclamos que incluyen la reapertura de las paritarias, el pago de un bono a los jubilados y el rechazo a la represión a la protesta social. Daer destacó que «la caída de los salarios ha hecho que las paritarias quedaran por debajo de la inflación» y exigió una modificación en las políticas sociales del gobierno.
«No hay ningún tipo de contacto del Gobierno para desactivar el paro, y este no se levanta», aclaró Daer, respondiendo a las declaraciones del vocero presidencial, Manuel Adorni, quien había minimizado los motivos de la protesta.
Apoyo y adhesión gremial
La medida contará con el respaldo de diversos gremios. Omar Maturano, de La Fraternidad, y Sergio Sasia, de la Unión Ferroviaria, ya habrían confirmado su participación, mientras que la UTA, que no asistió a la reunión de hoy, se sumaría a la huelga tras un contacto previsto para mañana. Los metrodelegados, alineados con la CTA, también se sumarán al paro, lo que podría afectar la frecuencia del servicio de subtes en la ciudad de Buenos Aires.
El gremio de Camioneros, a pesar de no tener confirmada la presencia de Hugo Moyano, también apoya el paro, con Octavio Argüello, hombre de confianza del líder sindical, participando de la reunión.
Conflictos internos dentro de la CGT
La decisión de convocar al paro ha generado tensión dentro de la CGT, donde algunos sectores más dialoguistas se mostraron molestos por la postura adoptada por Daer y Andrés Rodríguez, quienes anteriormente apostaban por una negociación con el Gobierno pero ahora han endurecido su postura.
La central sindical ya había realizado paros en enero y mayo, pero la situación se tensó aún más después de la violenta marcha de jubilados del 12 de marzo, que terminó con enfrentamientos entre la policía y los manifestantes.
Próximos pasos
La CGT ha convocado una nueva reunión para el próximo 27 de marzo, donde se seguirán analizando los pasos a seguir. Además, los gremios y movimientos sociales que forman parte de la central obrera están preparando una movilización con motivo del 24 de marzo, en conmemoración del Día de la Memoria.

