En el Consejo de las Américas, Milei destaca los logros de su gobierno y promete reformas estructurales sin especificar fechas para su implementación.
En una emotiva intervención en la 21ª conferencia del Consejo de las Américas, el presidente Javier Milei exhortó a los empresarios a invertir en Argentina, a pesar de no anunciar medidas concretas. La conferencia, celebrada en el lujoso Alvear Palace Hotel en el barrio de Recoleta, reunió a destacados empresarios, funcionarios y periodistas, quienes escucharon con atención las palabras del mandatario.
Milei, visiblemente agitado y emocionado, se dirigió a la audiencia destacando lo que considera los logros de su gobierno en sus primeros ocho meses, como la reducción de la inflación y el recorte del gasto público. “¡En el mundo se habla del milagro argentino!” exclamó el presidente, mientras celebraba el ajuste fiscal más grande de la historia y afirmaba que no habrá devaluación del peso ni aumento de la deuda externa.
El presidente reiteró dos de sus promesas más destacadas: levantar el control de cambios y reducir impuestos. Sin embargo, aclaró que estas medidas están supeditadas a la evolución favorable de la economía. “No les voy a decir quién tiene que invertir, yo no soy comunista. Yo creo en el mercado. Lo tienen que hacer ustedes”, indicó Milei a los empresarios presentes.
Las promesas de Milei y el contexto económico
Milei se dirigió especialmente a los empresarios, pidiéndoles que no temieran invertir a pesar de las dudas sobre la estabilidad política y social del país. Aseguró que el “cáncer de décadas” del populismo monetario está siendo extirpado y que, aunque el cepo cambiario sigue en vigor, la economía puede crecer con su implementación.
En cuanto a la carga tributaria, el presidente prometió que su administración trabajará para eliminarla, aunque nuevamente, no ofreció detalles específicos sobre plazos. Esta medida, al igual que la eliminación del control de cambios, dependerá del estado de la macroeconomía.
Críticas y respuestas
El discurso de Milei también incluyó críticas a los economistas que no comparten su visión y a los medios de comunicación que cuestionan su gobierno. A nivel internacional, Milei destacó su enfrentamiento a la crisis heredada y el ajuste fiscal como pruebas de su éxito, mientras que a nivel local, el titular de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Natalio Mario Grinman, respaldó las reformas impulsadas por el gobierno.
El único anuncio concreto de Milei fue una reforma en la forma en la que se escribe el presupuesto, con el objetivo de alcanzar un “déficit cero”. Según Milei, si los ingresos superan los gastos presupuestados, se reducirán impuestos; si los gastos superan los ingresos, se achicarán erogaciones.
El discurso concluyó con el característico grito de guerra de Milei: “¡Viva la libertad, carajo!”, y un comentario crítico sobre la situación política en Venezuela y su predecesor, Alberto Fernández.
El evento del Consejo de las Américas puso de relieve la ambición de Milei de transformar la economía argentina a través de reformas estructurales y promesas audaces. Sin embargo, la falta de medidas concretas y las condiciones económicas actuales dejan en el aire la viabilidad de sus promesas a corto plazo.



