¿Con qué se empieza mejor el día, con una taza de café o una de té? Aunque parezcan rivales, la ciencia sugiere que ambas infusiones tienen beneficios comprobados para el organismo y pueden convivir perfectamente en una rutina saludable.
El café: un impulso inmediato
Originario de Etiopía, el café es mucho más que un estímulo matutino. Su principal compuesto activo, la cafeína, mejora el estado de alerta, la concentración y la memoria a corto plazo. Además, contiene ácido clorogénico, un antioxidante natural que ayuda a proteger las células del daño oxidativo y podría tener efectos antiinflamatorios.
Sin embargo, su consumo excesivo puede traer efectos no deseados, como nerviosismo, insomnio o taquicardia. La clave, como en casi todo, está en la moderación.
El té: energía suave y prolongada
En la otra esquina, el té segundo líquido más consumido en el mundo después del agua ofrece una estimulación más equilibrada. Proviene de la planta Camellia sinensis y contiene cafeína, pero en menor cantidad que el café.
El té verde destaca especialmente por su alto contenido de catequinas, potentes antioxidantes que favorecen la salud cardiovascular y podrían reducir el riesgo de enfermedades crónicas. También aporta L-teanina, un aminoácido que induce un estado de alerta relajada, ideal para quienes buscan foco sin excitación nerviosa.
El té negro, más intenso, también mejora la función cognitiva y contribuye al control del colesterol.
Infusiones que no son «té»
Un dato importante: no todo lo que se llama «té» es verdaderamente té. Bebidas como el rooibos, la manzanilla o el tilo no contienen cafeína y, aunque ofrecen otros beneficios, no tienen el mismo perfil estimulante que el té auténtico.
¿Cuál es mejor? Depende del momento
No hay un ganador absoluto entre café y té. El café ofrece un golpe de energía más rápido, ideal para arrancar un día intenso. El té, en cambio, proporciona un estímulo gradual, acompañado de efectos antioxidantes notables.
La elección entre uno y otro no debería plantearse como una guerra, sino como una cuestión de preferencias, necesidades y momentos del día.



