En medio de las tensiones por el armado del gabinete de Javier Milei, en el que Mauricio Macri ubicó a Luis «Toto» Caputo en Economía y a Patricia Bullrich en Seguridad, muchos referentes siguen buscando ocupar espacios de influencia dentro del espacio nacional.

Uno de ellos es un tucumano, Ricardo Bussi. El hijo del genocida condenado por delitos de lesa humanidad, Antonio Domingo Bussi, viajó a Buenos Aires y consiguió reuniones y fotos con figuras importantes de La Libertad Avanza (LLA). Por un lado, tuvo una audiencia con la vicepresidenta electa Victoria Villarruel, quien visitará Tucumán en los próximos días. La sucesora de Cristina Fernández de Kirchner vio «asaltada» el área que más le interesa a manos del macrismo, con el desembarco de Bullrich en Seguridad.
Bussi, en su raid en tierras porteñas, se reunió también con Guillermo Francos, el exrepresentante del gobierno de Alberto Fernández en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y futuro ministro del Interior. Allí fue consagrado por el hombre de Milei como embajador en el NOA de LLA. «Me encomendó la tarea de continuar con el armado del espacio Liberal/Libertario en Tucumán y el Noroeste Argentino», escribió Bussi y contó que por eso se quedará en la provincia y no asumirá su banca en Diputados, lugar que quedará para Gerardo Huesen: «¡Me siento honrado por el rol que se me está otorgando en el gobierno de Javier Milei. Asumo formalmente ser parte y referente de la transformación de nuestra Nación!», exclamó.
Bussi se perfila para ser el armador principal de Milei en el NOA, lo que seguramente le generará roces con las estructuras políticas del PRO y del radicalismo, que buscarán desembarcar de la mano del expresidente Mauricio Macri y otros funcionarios en las áreas de influencia del nuevo jefe de Estado.

