Un trágico accidente aéreo ocurrió en la noche del miércoles cerca del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan en Washington D.C., cuando un avión de American Airlines chocó con un helicóptero militar. Ambos vehículos cayeron al río Potomac, dejando un saldo de víctimas mortales mientras equipos de rescate trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes.
El avión comercial, un Bombardier CRJ700 de American Airlines, transportaba a 60 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación. El helicóptero, un Sikorsky H-60 Black Hawk del ejército de Estados Unidos, llevaba a bordo a tres soldados. Las autoridades locales no han confirmado aún el número total de víctimas, pero medios de comunicación informan que al menos 19 cuerpos han sido recuperados del río.
La búsqueda de sobrevivientes continúa en condiciones extremas
El accidente ocurrió alrededor de las 21:00 hora local (02:00 GMT) cuando el avión se aproximaba al aeropuerto. La aeronave viajaba desde Wichita, Kansas, y el impacto con el helicóptero dejó ambos restos sumidos en las aguas frías del Potomac. Los equipos de rescate, que incluyen más de 300 socorristas, están trabajando en condiciones extremadamente difíciles, con temperaturas bajo cero y poca visibilidad.

Reacciones oficiales y declaraciones de la alcaldesa
La alcaldesa de Washington D.C., Muriel Bowser, calificó el suceso como «muy trágico» y destacó que las autoridades locales y federales están colaborando intensamente en las labores de rescate. Por su parte, la aerolínea American Airlines expresó su profunda preocupación por los pasajeros y la tripulación del vuelo 5342, destacando que están en contacto con las autoridades para colaborar en los esfuerzos de rescate.
Declaraciones del presidente Trump y cuestionamientos sobre el accidente
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se mostró profundamente preocupado por el accidente, agradeciendo el trabajo de los socorristas y prometiendo continuar monitoreando la situación. A su vez, algunos medios han señalado que el helicóptero parecía estar volando en dirección al avión sin realizar maniobras evasivas, lo que ha generado preguntas sobre el control de tráfico aéreo en la zona.
Testigos relatan las impactantes imágenes del accidente
Un testigo ocular describió cómo vio el avión desviarse bruscamente mientras emitía chispas, lo que le dio la sensación de que el impacto era inminente. A su vez, otro testigo afirmó haber visto la aeronave seguir patrones de vuelo irregulares antes de la colisión.
Las investigaciones continúan, con la Administración Federal de Aviación de EE.UU. abriendo un expediente sobre el accidente. Los esfuerzos de rescate siguen siendo intensivos mientras las condiciones climáticas empeoran, poniendo a prueba la capacidad de los socorristas.
Este trágico suceso es un recordatorio de los riesgos inherentes al tráfico aéreo, a pesar de los avances en tecnología de seguridad que, según expertos, deberían haber evitado una colisión como esta.
Los familiares de los involucrados están siendo atendidos por el personal de American Airlines, mientras se espera que la investigación determine las causas exactas de esta devastadora tragedia.



