Por Cristian Petersen. Para La Proclama.
Año tras año, distintas organizaciones salen a las calles de la ciudad para concientizar a la ciudadanía bajo un lema tan simple como urgente: Más luces, menos ruido. El objetivo es visibilizar los perjuicios que provoca la pirotecnia sonora, especialmente en personas con hipersensibilidad auditiva.
Mientras gran parte de la sociedad brinda por una Navidad feliz o un próspero Año Nuevo, hay familias que deben encerrarse en un baño para contener a sus hijos y evitar que se lastimen, producto del impacto interno que genera la pirotecnia de alto poder sonoro. Esa escena, que se repite cada fin de año, nos interpela como comunidad.
Las consecuencias no son menores. Las sufren personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), con TDAH, adultos mayores, mascotas y también quienes atraviesan situaciones de estrés postraumático, como puede ocurrirle a nuestros héroes de Malvinas. Para muchos de ellos, el ruido no es un festejo: es dolor, angustia y miedo.
Es cierto que la campaña ha logrado avances. Año tras año se perciben efectos positivos: disminuye el uso de pirotecnia ruidosa y también bajan los accidentes, tal como reflejan las estadísticas de los establecimientos de salud pública. Sin embargo, todavía queda un largo camino por recorrer para que todas las familias tengan las mismas oportunidades de vivir las fiestas en paz.
Para que ese cambio sea real y sostenido, es indispensable la implementación de políticas públicas eficaces, el control activo del Estado, la participación comprometida de organizaciones e instituciones públicas y privadas, una ciudadanía dispuesta a informarse y a ponerse en el lugar del otro.
En definitiva, este es un desafío colectivo. Cada uno tiene un grado distinto de responsabilidad según el rol que ocupa dentro del entramado social, pero todos somos parte. Por eso, desde mi lugar de ciudadano, hago un pedido simple y necesario: que estas fiestas tengan más luces y menos ruido.
Cristian Petersen
Licenciado en Ciencias Políticas
Ex Concejal de San Miguel de Tucumán




